Posteado por: fernando2008 | 17 octubre 2013

¡España se rompe!

1

– Maestro ¿España se rompe?

– Desgraciadamente así es, Adso.

– ¡Qué raro!

– ¿Qué es lo raro?

– Pues que me des la razón tan rápidamente. Normalmente siempre estás en desacuerdo conmigo. Pero, parece ser, que en la cuestión del separatismo ambos pensamos igual.

– ¿Quién puede estar a favor del separatismo?

– Tienes razón, fray Guillermo. Es un hecho vergonzoso.

– Mucho peor, Adso.

– ¿Peor que vergonzoso?

– Sí, peor que vergonzoso. Es un error. Es ir a contracorriente de la Historia. Cuando todo el mundo está creando instituciones supranacionales, querer trocear España es un error, que pagaremos caro.

– ¡Y todo para satisfacer inconfesables intereses particulares!

– Y para favorecer el lucro fácil.

– Y la insolidaridad.

– Y el tabaquismo.

– Para encubrir los negocios sucios de una familia.

– Y para favorecer la prostitución.

– ¡Romper así una parte del país!

– Y no una parte cualquiera: ¡el centro mismo de España, separado del resto del estado!

– Un momento, un momento, fray Guillermo. No sé si el separatismo fomenta la prostitución y el tabaquismo pero, desde luego, Cataluña no está en el centro de España?

– ¿Y quién está hablando de Cataluña, Adso?

– ¡Cataluña quiere separarse de España!

– Cataluña, ingenua criatura, quiere nueve mil millones de euros más. Eso es todo.

– Pero entonces ¿de qué estamos hablando?

– Yo estoy hablando de Eurovegas. ¿Y tú?

– ¡Ya decía yo que todo lo anterior me sonaba un poco raro! Eso del tabaquismo y de la prostitución. Pero no creo que eso sea separatismo.

– ¿Cómo que no? Es el mayor ataque a la unidad de España que conozco. Y a pocos kilómetros de la Puerta del Sol.

– Tampoco es para tanto. Simplemente piden un poco de permisividad con el tabaco y a cambio crearán miles de puestos de trabajo.

– Sobornar para cambiar las leyes ¿qué es?

– No es soborno maestro. ¡Son 260.000 puestos de trabajo!

3

– ¿No te suena a ti esa cantidad un poco rara?

– ¿Por qué? El imperio de míster Sheldon Adelson da para eso y para mucho más. ¿Qué es lo que te extraña?

– Pues me extraña, Adso, que dicho gigantesco imperio, que cuenta actualmente con 40.000 empleados, vaya a crear de un plumazo en España un número de empleados que es seis veces mayor de los que tiene en todo el mundo. Es mucha generosidad, incluso para míster Adelson.

2

– Vamos, que no te lo crees.

– En primer lugar, no me lo creo. En segundo lugar, aunque me lo creyese, no lo acepto. El crear al lado de Madrid una Zona Franca donde no se exijan los antecedentes penales para dirigir casinos, donde se permita el juego, el tabaco y la prostitución me parece más sangrante aún que Gibraltar.

– ¡Hala! ¿Dónde está ahora tu tan cacareada ecuanimidad?

– Sigue donde ha estado siempre: en mi cabeza. Gibraltar nos lo quitaron por las armas. Alcorcón nos lo quitarán por dinero. Y, lo que también me da miedo, con un dinero que nadie ha visto.

– ¿Qué nadie ha visto?

– Mira Adso, en verdad, en verdad te digo, que míster Adelson hasta ahora se ha limitado a pedir que se cambien las leyes, que se le entreguen terrenos, que no se le cobren impuestos, que se le den subvenciones, que dejemos poco menos que Alcorcón bajo su soberanía. Lo único que no ha hecho ha sido soltar un solo dólar. Y eso me mosquea.

– ¿Y qué prevés tú que pasara?

– Lo de siempre. El estado español soltará todas las subvenciones imaginables y hará todas las concesiones imaginables. Los buitres se embolsarán todas las comisiones imaginables y, a la hora de comenzar a pagar, míster Adelson dirá que el color de la puesta de sol no es el adecuado, que lo estropea la “boina” madrileña. Y se volverá a Las Vegas riéndose de nosotros. Riéndose de los que no han puesto el cazo. Y Eurovegas quedará como han quedado los Monegros.

4

– ¿De veras crees eso?

– Estoy absolutamente convencido.

– Pero ¿para qué se ha formado entonces todo este lío? ¿Qué saca este magnate de las finanzas?

– En realidad, Adso, no es un magnate de las finanzas. Es un tiburón. Y a los tiburones siempre les han interesado que el río esté revuelto. Nadan en círculo y si pescan algo bien. Si no, se retiran en busca de otra presa. Nadie da duros a tres pesetas. Ni siquiera Montoro.

– Dejando el tema y pasando a Montoro dime ¿tú crees que los salarios en España están subiendo?

– Sí. Subiéndose por las paredes, pero no lo salarios, sino los asalariados que ven en el horizonte el despido libre. Montoro es el gran bufón de un gobierno de bufones, sólo por debajo de Wert en el ranking de bufonerías.

– Al final no hemos hablado de Cataluña.

– Hoy día en España no hacemos otra cosa, Adso.

– Tendrás que reconocer que es un problema imposible de solucionar.

– Disiento. Todos los problemas tienen una solución.

– Vale, eximio estadista. Pues dime la solución para el problema catalán y, sobre todo, en que razones te basas para decir que ese problema tiene solución.

– Ya que lo preguntas, te diré que me basaría para solucionar el problema catalán en las ideas del señor Oriol Junqueras i Vies.

– ¿El de Ezquerra?

– Efectivamente.

– No creo que esas ideas me gusten.

– Porque las has considerado poco. El señor Junqueras dice que no hay que tener miedo de consultar al pueblo, que eso es la raíz de la democracia. Yo consultaría al pueblo catalán, mediante un referéndum.

– Cada vez me gusta menos tu idea.

– Espera. Consultaría a los habitantes de Cataluña mediante la siguiente pregunta: “¿Desea que Cataluña se convierta en un nuevo estado de la Unión Europea?”

– Definitivamente, la idea no me gusta. El depositario de la soberanía española es la totalidad del pueblo español. ¿No tiene, en tu plan, el resto de España nada que decir?

– Por supuesto que lo tiene. En el segundo referéndum.

– ¿Cuál?

– El que se celebraría quince días después del referéndum catalán. En él votaría el resto de España?

– ¿Y qué pregunta se establecería para este segundo referéndum?

– La misma, Adso. Exactamente la misma que se hizo a los habitantes de Cataluña?

– No sé cual sería el resultado del primer referéndum. Pero estoy seguro del resultado del segundo.

– Así, todos los españoles ejerceríamos nuestra soberanía en el tema de Cataluña. Y, al mismo tiempo, ejerceríamos nuestros derechos como europeos, ya que la entrada de un nuevo miembro de la Unión Europea sólo podrá hacerse si es aprobada por unanimidad.

– No sé…

– No hay que tener miedo de consultar al pueblo, Adso. Recuerda que consultar al pueblo es la raíz de la democracia.

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Responses

  1. Muy lúcida tu exposición. 🙂

  2. Y muy agradable tu comentario. Como siempre

  3. El mío no va a ser tan agradable, don Fernando.

    A estas alturas, y espero equivocarme de todo corazón, creo que nos dirigimos directos hacia el desastre. Ya vi lo que era Yugoslavia, poco antes de la guerra y durante ella: el odio es muy fácil de inculcar y tenemos el suficiente número de viejos que se odian, pero que no se quieren matar entre ellos, como para azuzar a los jóvenes que no se odiaban (ya lo van haciendo cada vez más) y que se van a despedazar entre sí.

    La Historia es una ciencia que se ha usado para el odio, antes y ahora. Aquellos que la amamos deberíamos saltar ante el uso asqueroso que de ella se hace, pero vivimos tan bien y tan cómodos escandalizándonos desde nuestros sillones…

    Mi única duda es si a quien gobierne (legítimamente, desde luego) el resto de España le conviene más convencer a Francia de mejorar el tránsito de personas y mercancías por Canfranc o apoderarse manu militari de Tarragona (el Ebro y las refinerías) y una franja de 50 km en la parte catalana al sur de la frontera francesa (comprendiendo la actual N-260), hasta La Junquera. Lo que más barato salga. El resto de la industria catalana es fácilmente sustituible por importaciones de otros países. Geoestrategia, se llama: basta mirar cualquier mapa y cualquier resumen industrial de España por regiones.

    ¿No queríamos agravios económicos y balanzas fiscales?. Vamos a tener dos tazas.

    Parece que suframos una especie de condena genérica y estemos condenados a matarnos entre nosotros cada tres generaciones o menos.

    ¿Qué harán mis amigos catalanes? ¿Me odiarán por ser guardia civil? ¿por ser español? ¿Y toda mi familia catalana? ¿perderán sus propiedades en Murcia, las casas de sus abuelos? Los descendientes de aquellos emigrantes, que marcharon a Barcelona huyendo de la explotación de los caciques andaluces o de la miseria murciana, para que los explotaran los industriales catalanes, ahora me dicen que España les roba.

    ¡Cuánto me gustaría equivocarme una vez más!.

    😦

  4. Y a mí me gustaría que te equivocases, don Antonio. Pero me temo que eres demasiado lúcido para hacerlo. Sí, el odio vende más que la solidaridad.
    Hoy he oído a un energúmeno que lo único que quiere es mejorar su índice de audiencia, decir que había que quemar la Audiencia Nacional, o “por lo menos, volarla”
    Yo estuve en el regreso de Tarradellas en Barcelona y participé en la manifestación, y ahora tengo que decir también: “No es eso, no es eso”.


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