Posteado por: fernando2008 | 19 julio 2013

El engaño que no cesa.

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– Maestro ¿me atrevería…?

– Te has atrevido ya, Adso. Dispara. ¿Cuál es la pregunta que atormenta tu alma, pero que no te atormenta lo suficiente para decidirte a buscar la respuesta por ti mismo?.

– Eso es una grosería, fray Guillermo.

– Eso es una verdad, dura como un puñetazo y clara como las estrellas que se ven al recibirlo. Continúa.

– Vale. ¿Qué opinas tú de la polémica levantada por la militancia del presidente del Tribunal Constitucional?

– Tengo varias opiniones. Unas trascendentes y otras intrascendentes. ¿Cuál quieres?

– Las trascendentes, por supuesto.

– Error. En España las opiniones trascendentes son intrascendentes.

– Vale. Hace demasiado calor para discutir. Dime la opinión que quieras, pero dime alguna.

– Veamos. ¿Por qué un fiscal no puede ser de un partido político?

– Porque el azar de la vida puede obligarle a acusar a una persona o cargo de su partido.

– ¿Y un juez?

– Vale Sócrates, no seas mayéutico conmigo. Por la misma razón.

– ¿Y no te sorprende, querido Fedón, que esta pega legal no tenga la más mínima importancia cuando se trata del presidente del Tribunal Constitucional, tribunal que no juzga personas, sino leyes presentadas por los partidos políticos para saber si se ajustan o no a la Constitución?.

– ¡Buen argumento, fray Guillermo! ¿Estás seguro que ese es el intrascendente?

– Segurísimo Adso. La Razón no es una diosa muy adorada en España?.

– Entonces ¿cuál es el argumento trascendente?

– El que está en boca de todos. La Constitución, lo que marcan las leyes.

– Un momento, un momento. Sé por dónde vas. Pero no. El Tribunal Constitucional no es el Consejo General del Poder Judicial?

– ¿Será, por ventura, una ración de gambas a la plancha, Ana Botella?

– ¿Te ha dado mucho el sol, maestro? Desvarías. ¿Qué pintan aquí las gambas y la alcaldesa de Madrid?

– ¡Ay, ignorante, ignorante! No estás al tanto de las últimas novedades en la ciencia política. Doña Ana Botella ha establecido un axioma que la hará famosa mientras existan políticos en este mundo.

– ¡Y yo sin enterarme! Por favor, descúbreme ese hito de la política.

– Pues es muy simple: “Las manzanas no son peras”.

– Me parece oír el crujido del cerebro de la buena señora después de enunciar su axioma. Después de esto, creo que necesita unas vacaciones relajantes en Portugal. Pero confieso que no tengo ni idea que tiene que ver ese magno axioma con lo que estamos tratando.

– Te lo explicaré. Si las manzanas no son peras ¿es el Tribunal Constitucional una ración de gambas a la plancha?

– Pues no.

– ¿Qué es entonces el Tribunal Constitucional?

– Aunque te parezca extraño, el Tribunal Constitucional es el Tribunal Constitucional. No es otra cosa.

– Vale Parménides. El Ser es. El Tribunal Constitucional, que no forma parte del Consejo General del Poder Judicial es un ente autónomo que cuenta con su correspondiente regulación. ¿Y?

– Que no se puede aplicar al Tribunal Constitucional la misma regulación que al Consejo General del Poder Judicial. Por lo tanto, el Presidente del Tribunal Constitucional no está incurso en las incompatibilidades de los jueces o fiscales.

– ¿Quién dice eso?

– En realidad no lo dice nadie. Pero es de sentido común.

– ¿Sentido común en España? Ahora eres tú el que ha cogido una insolación. ¿No me acabas de decir que era de sentido común que el presidente de dicho Tribunal no tenga una adscripción política?

– Sí, y estoy convencido de ello. Pero no hay una ley que me ratifique mi opinión.

– Ahí está la falacia o, por decirlo más ajustado a la verdad, ahí está la mentira con la que una vez más se están burlando del pueblo español. El artículo 127 de nuestra Constitución establece que: “Los Jueces y Magistrados, así como los Fiscales, mientras se hallen en activo no podrán desempeñar otros cargos políticos, ni pertenecer a partidos políticos o sindicatos”.

– Te vuelvo a repetir que esta regulación es para los Jueces, Magistrados y Fiscales. O sea, para los miembros del Poder Judicial.

– Y yo te digo que el artículo 159 de la misma Constitución dice que: “En lo demás, los miembros del Tribunal Constitucional tendrán las incompatibilidades propias de los miembros del Poder Judicial” Y que “Los miembros del Tribunal Constitucional serán independientes”.

– La clave está en la frase “En lo demás”. No pueden ejercer funciones directivas en un partido y sindicato.

– Y “en lo demás tampoco pueden ser miembros de un partido”.

– Es una interpretación.

– Interpretación que tú has reconocido como muy razonable. Pero…

– Pero en España, razonar es llorar. Y ya tenemos bastantes motivos para llorar en este país.

– No te quejes. También tenemos motivos para alegrarnos.

– ¿Ah, sí? ¿Cuál?

– Que Dios nos haya concedido a San Luis Bárcenas, desvelador de secretos.

– ¿Bárcenas es una bendición de Dios?

– Efectivamente, Adso. Ya sé que sus motivos, como los de Diego Torres, son ruines y rastreros. Sé que viven en los mundos de Yupi, y piensan que chantajeando al Gobierno o a la Casa Real pueden llegar a irse de rositas. Pero, pese a todo, nos han permitido levantar una punta del velo de Maya y ver lo que hay debajo.

– ¿Y qué has visto, maestro?

– No me lo preguntes, Adso. El Infierno de Dante es un parque de atracciones comparado con lo que he visto. Y lo que veremos.

– ¿España es el Infierno de Dante?

– España, querido Adso, es la “Muerte de Sardanápalo” de Delacroix. Mira bien el este cuadro. Míralo y saca tus propias conclusiones.

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Responses

  1. Muy bonito Fernando. Espero una segunda y tercera parte narrando, si crees que el nombramiento del Presidente del T.C es obra y gracia divina?, y si es así, crees que ha sido enviado a la tierra para salvarnos de algunas malas intencionadas leyes?
    En una tercera parte, nos podrías deleitar sobre la profesión que debe poseer el presidente del TC. Porque, por muy independiente que sea dicho Tribunal, su funcion será la de juzgar e interpretar los hechos o leyes que puedan ser contrarios a lo anunciado en la Carta Magna. O tal vez, y lo digo desde la ignorancia, este puesto no tiene nada que ver con la carrera Judicial?
    Después de oír las explicaciones dadas por Gallardón para imbéciles, da la impresión que se pueden separar la independencia, en cuanto a órgano, del TC, y la independencia de los Magistrados que forman parte de él. Es decir los Magistrados que componen el TC., con poder independiente, no necesariamente tienen que ser independientes, y pueden militar en un
    partido con creencias,muchas veces contrarias a los derechos fundamentales de las personas.( -Un poco lioso-). Aunque,… la decencia y la ética son valores que en estos tiempos no se llevan. Acertado Delacroix.
    Y el percebe escondido en su funda!!!

  2. Lo único que ha hecho Dios por el mundo, a mi parecer, fue el Diluvio. Bueno, y la bonita exhibición de fuegos artificiales en Sodoma y Gomorra. Por lo tanto sí, el nombramiento del Presidente del T.C. fue obra divina. ¡A este Dios le gusta tanto castigarnos!. Lo de Gallardín, me recuerda a una sección que tenían los TBO “Diálogos para besugos”.


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