Posteado por: fernando2008 | 12 diciembre 2012

Vuelve la Religión evaluable.

 
 
Parábola del fariseo y el publicano.

Parábola del fariseo y el publicano.

Cuando soy débil, os reclamo la libertad en nombre de vuestros principios;
cuando soy fuerte os la niego en nombre de los míos.
Charles de Montalembert, escritor católico.

 

– ¿Se puede saber a dónde vas tan deprisa, Adso?

– Perdóname fray Guillermo. He sido nombrado profesor de Religión y tengo que preparar la programación de aula y establecer las competencias básicas.

– ¡Tente, necio! ¿Tú crees que la revelación divina se puede enseñar como si fuese un curso de contabilidad?

– No, pero es que me exigen una programación para incluirla en la Programación General Anual, que es uno de los apartados del Documento de Organización y Funcionamiento de los Centros.

– ¡Que la ira de Dios te fulmine!

– ¡Maestro por favor! ¡Nunca habías invocado sobre mí la ira de Dios!

– Es que nunca habías tergiversado tan gravemente Su palabra.

– ¡Yo sólo quiero enseñar su Evangelio! Nada más.

– ¿Y dónde lo vas a enseñar?

– ¿Dónde va a ser? ¡Pues en un colegio!

– ¿Cristo enseñó en un colegio?

– No. Pero las cosas cambian.

– El cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán. Y tú estás haciendo todo lo contrario de lo que Él dijo, del espíritu de su mensaje. Y los pecados contra el Espíritu, son los que no tienen perdón.

– Pero es lo que marca la ley.

– ¿Desde cuándo la ley de los hombres ha marcado la predicación de la Buena Nueva?

– ¿Me pides que no respete la ley? Eso me traería problemas legales.

– Sería la mejor manera de enseñar. Recuerda que la sangre de los mártires es semilla de cristianos. Y tú lo que quieres es que haya más cristianos ¿no?.

– No me líes. Yo lo que quiero es cumplir con mis obligaciones de profesor de Religión de mi colegio, cargo que me ha costado mucho conseguir.

– Explica, explica ¿Cómo se consigue ser profesor de un colegio público?

– Pues haciendo una carrera y aprobando unas oposiciones.

– Pero tú no tienes ni lo uno ni lo otro.

– Ya. Pero tengo la “venia docendi” del obispo.

– ¿Y cómo has conseguido esa canonjía, nunca mejor dicho?

– El señor obispo ha considerado que sirvo para profesor.

– O sea, por enchufe.

– No seas sarcástico. El señor obispo ha considerado que soy un buen profesor de Religión porque soy un buen cristiano. ¿De qué te ríes?

– Me río porque acabas de hacerme la mejor de las operaciones de cirugía estética. ¡Y además gratis!

– Estás borracho, fray Guillermo.

– No Adso. Estoy razonando. Si tú por ser un buen cristiano puedes dar clases en un colegio, sin carrera y sin oposición ¡Yo soy el Apolo de Belvedere!

– Sigo pensando que estás borracho.

– Pues sigue pensando. Según ese mismo razonamiento, yo, que he dado clase muchos años de Arte en un instituto ¡soy bello!.

– Pero no lo eres.

– Mi barriga y mi calvicie son ilusiones que pone Satanás en tu cerebro. El hecho incontrovertible es que tú eres buen cristiano por lo que puedes dar clase de religión. Yo doy clase de Arte, por lo tanto soy bello.

– Tú eres feo, pero tienes conocimientos de Arte.

– Por lo tanto, un mal cristiano podría dar clase de religión. Basta con que tenga los conocimientos adecuados.

– No comparto ese sistema para elegir a los profesores de Religión.

– ¿Prefieres que sea el sistema de afinidad con el obispo de turno? ¿Crees que es muy cristiano despedir a una profesora porque se haya casado con un divorciado?

– Si no vive la religión católica no puede enseñarla.

– Yo no vivo la belleza y doy clases de Arte. Hay jueces que dan clases de derecho y cobran comisiones injustas por esas clases. Además, si tu razonamiento se llevase a la práctica, gran parte de los sacerdotes y toda la curia vaticana tendría que ir al paro, empezando por el Pastor Alemán, el Gran Inquisidor.

– Estás llevando las cosas al límite.

– Exactamente igual que Cristo, tu modelo, que siempre llevaba las cosas al límite. Mandaba a predicar a sus discípulos, sin sandalias, sin túnica, sin Programación General Anual. Y sin coacciones.

– ¡Yo no coacciono a nadie!

– ¿Cómo que no? Tú no sales por los caminos a buscar a la oveja descarriada. Esperas a que los mastines del estado aconfesional las metan en el redil y entonces las aburres con la palabra de Dios a dos contenidos por sesión.

– ¡Mastines, encierros…! ¡La Religión no es obligatoria!

– Dime Adso ¿evaluó Cristo a la prostituta, a Caifás y a Herodes? ¿Los suspendió? ¿Obligó a los que no querían oír el Sermón de la Montaña a que fuesen a otro sitio a estudiar otra asignatura?

– ¡Pero es que entonces no irían, no serían santos!

– Si Dios hubiese querido que fuésemos santos, nos había hecho nacer santos. Pero nos hizo nacer libres. Y tú estás desobedeciendo Sus designios.

– Terminarás diciendo que estoy pecando al dar clases de Religión.

– Efectivamente. Estás pecando contra el Espíritu.

– ¡Por anunciar la Palabra de Dios!

– También Simón el Mago predicaba en nombre de Cristo. Hay algo más importante que predicar y es cumplir sus mandamientos. Id y predicar a todas las naciones, pero no llevéis oro ni plata, ni permitáis que el Estado os pague con el dinero de todos por predicar algo que es de unos pocos. No obliguéis a nadie a aguantar vuestras predicaciones. La escuela es el lugar de la ciencia. El templo es el lugar de la Religión. Enseñad la Palabra de Dios por los caminos, en las calles, en el Templo. Pero no la enseñéis en los recintos cerrados de la Educación Obligatoria. Recordad que la fe es un don gratuito de Dios, que es dado a unos pocos, no a todos. Aquel a quien Dios no le de el don de la fe, aunque lo tengáis encerrado en la catequesis cuarenta días y cuarenta noches, no creerá. Es más, provocaréis el efecto contrario, pues odiará a esa religión impuesta y a todo lo que haga referencia a ella. Me gustan más los anglicanos que vosotros.

– ¿Esa religión estúpida que tiene como jefe a la reina de Inglaterra? ¡Menuda cabeza visible! Desde luego, su cabeza sí es visible. Aunque sólo sea por los sombreros que lleva.

– Jefe por jefe, la reina Isabel jamás perteneció a las juventudes hitlerianas. Además, la iglesia anglicana no considera a la mujer “receptáculo de todos los vicios” e inferior al varón, por lo que pueden ser sacerdotisas, e incluso obispas. Y, sobre todo, tiene una institución que supera a toda la enseñanza católica en bloque.

– ¿Y cual es, según tú, esa institución divina?

– Las escuelas dominicales, Adso. El niño inglés estudia las ciencias todos los días en su colegio y el domingo va a aprender la religión que quiera al sitio adecuado.

– Pero si ponemos escuelas así en España no iría nadie.

– Pues medita sobre esto. Hace dos mil años la gente moría por ser cristiano. Hoy no está dispuesta a dedicar una hora a la semana a esta religión. ¿De quién es la culpa?

– De la sociedad hedonista y frívola actual.

– No Adso. Dios es el mismo, el hombre es el mismo, el ansia de trascendencia es la misma, el Evangelio es el mismo. Los únicos que han cambiado son los pastores.

– Vamos ¡que los que nos esforzamos por llevar la Buena Nueva hasta los últimos rincones de la Tierra, tenemos la culpa del ateísmo actual!

– Efectivamente. No es sólo decir “Señor, Señor”. No es tener una fe que mueva montañas, o entregar tu cuerpo a las fieras. Si no tienes caridad, eres como un bronce que tintinea y tus palabras caerán siempre en terreno baldío. Y obligar a la gente a asistir a vuestras prédicas es no tener caridad.

– Es que ellos no saben lo que les conviene.

– Lo saben. Lo saben mejor que tú. Mientras haya pastores que digan lo que te pongo al final de la entrada, ya podéis desgañitaros veinticuatro horas al día que no haréis apostolado. Haréis el ridículo.

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Responses

  1. ¡Magistral!
    Que cierto es que cuando se quiere destruir algo el mejor sistema es institucionalizarlo..
    Un saludo muy afectuoso

  2. Cierto. Pero siguiendo mi teoría de la conspiración inexistente, aquí no se trata de querer destruir algo. Es sencillamente egoísmo y estupidez.

  3. y entre el egoísmo y la estupidez no sé cuál es mas peligroso de los dos… así que sumados…

  4. Sumados dan el Apocalipsis.

  5. Y dice este c. de ministro ” que la religión esté en la escuela es una opción política ” y que está amparada en ” supuestos ideológicos” más que por la calidad de la enseñanza. Y digo yo. ¿Donde está la oposición en este país?
    Nadie dice nada. Increibles políticos actuales.

  6. La oposición está contenta en su comero y no se preocupa por nada


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