Posteado por: fernando2008 | 29 noviembre 2012

Ruido.

Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido,
tanto ruido y al final
por fin el fin.
Joaquín Sabina.
 

– ¡Por fin, fray Guillermo! ¡Dónde has estado todo este tiempo?

– Buscando la paz, Adso.

– ¡Vano intento! ¿Dónde se puede encontrar la paz en estos días?

– Donde siempre ha estado: en un rincón con un libro.

– ¡Pero eso es egoísmo! ¡Con todo lo que está pasando, tú te refugias en la lectura!. Y, por lo que dices, en la lectura de los estoicos.

– Te equivocas. La frase es de Kempis.

– Bueno, también era un estoico. O algo parecido.

– Sí. Algo parecido. Bueno ¿qué querías?

– Veo que vas al grano. No quería nada en especial, sino comentar contigo todo lo que está pasando.

– ¿Y qué está pasando?

– Ahora ya no eres estoico. Eres un marciano.

– Quizás plutoniano, o mejor vulcaniano. Hasta Marte han llegado ya nuestros ruidosos artilugios.

– De acuerdo, comandante Spock. Vuelve a la tierra por favor y aterriza en España. O en el trozo más grande que queda de ella.

– ¿España se rompe?

– Se ha roto ya.

– No sabía nada.

– Los partidos independentistas han ganado las elecciones en Cataluña.

– ¿Y?

– Lógicamente…

– Perdona Adso ¿cuándo la política ha sido lógica?

– Empieza el baile.

– No, no tengo ganas de bailar. Sólo quiero volver a mi libro.

– Vamos a ver, fray Guillermo. Los independentistas catalanes proclamaron antes de las elecciones que se produciría una consulta independentista, sí o sí.

– En primer lugar, eso de “sí o sí” me parece una mala construcción gramatical. En segundo lugar, esa frase me parece una ordinariez.

– ¿Ordinariez? ¡Es un ataque a la legislación vigente, a la Constitución y al sentimiento de muchos catalanes.

– Efectivamente. Una ordinariez, al imponer una consulta por cojones, que es como se debe traducir al castellano esa frase.

– En eso tienes razón. Han usado el patriotismo de los catalanes para llevarlos a un callejón sin salida, simplemente para tapar la corrupción de Mas y de la familia Pujol.

– Corrupción que ni está probada ni está juzgada. Hasta el momento, esos señores son inocentes.

– ¿Cómo puedes decir eso? ¿No ves el daño que le están haciendo a Cataluña y a España? ¿Dónde está tu patriotismo? ¿O tú no tienes ese sentimiento?

– No.

– ¿No? ¿Por qué?

– Pues porque el patriotismo es el convencimiento de que tu país es superior a  todos los demás países porque tú has nacido en él. Yo no soy tan egocéntrico.

– ¡Vamos, que estás de acuerdo con los catalanes!

– No, porque no existen “los catalanes”.

– ¿Qué no existen? ¡Esto es el colmo!

– Cálmate. No existen “los catalanes” ni “los extremeños” ni “los españoles”. Es una simplificación que yo definiría como estúpida si no fuese algo peor: malintencionada.

– Vamos ¡que el sentimiento nacional es una invención!.

– Un invención malintencionada de la burguesía para sacar provecho económico.

– ¡Vaya! ¡Nunca pensé que fueses un conspiranoico!

– Ni te puedes imaginar lo conspiranoico que soy. Me pongo en lo peor.

– ¿Lo peor? ¿Los hombres de negro, la troika comunitaria, la conspiración judeo-masónica?

– Mucho peor.

– Ya. El club Bilderberg.

– Todavía peor.

– Maestro, sobrepasas mi capacidad de asombro ¿Qué conspiración puede ser peor que éstas? ¿Qué manos más diabólicas que las dichas anteriormente pueden llevar al mundo hasta el Apocalipsis?

– Lo peor es que en mi conspiración no hay manos.

– Bueno, cerebros.

– Tampoco Adso. No hay nada. Nadie tiene el control de esta conspiración. No hay una mente criminal que, aunque fuese criminal, al menos sería mente. Sólo hay egoísmo e incompetencia. El mundo carece de control.

– No te creo. Eso es peor que lo que yo imaginaba.

– ¿Lo ves? Hay algo peor que una conspiración: que no haya ni siquiera una conspiración.

– Volvamos al tema de nuestra charla. ¿Qué decías que hizo la burguesía?

– Cuando los ejércitos de mercenarios resultaron ser muy caros inventan el ejército nacional de levas. Esos soldados salían baratísimos: sólo tenían que amar a su patria.

– Ya. Eso debe ser la idea del internacionalismo proletario, vieja idea de mediados del XIX.

– No tan vieja como la idea del ejército de reclutas, que comenzó en Francia en 1793.

– No me des lecciones de historia y volvamos al presente. Por ejemplo, hoy el señor Durán i Lleida ha dicho una frase tremenda: “Nosotros no podemos asumir nuestras responsabilidades si los demás no asumen las suyas”. ¿Qué te parece la frase?

– Normal. Cuando uno piensa que sacará setenta diputados no se plantea que necesitará pactos para gobernar, ni que la deuda tendrá que pagarla algún día. Pero eso no es importante.

– ¿Qué no es importante, maestro? ¿Te niegas a ejercer tu sagrado magisterio en temas que te resultan incómodos?

– Ramiro de Maeztu dijo en cierta ocasión que “la obra educativa que más urge en el mundo es la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles”. Pero te repito que eso no es lo más importante.

– Pues ya me dirás tú qué es lo importante.

– El hecho de que día a día se desmantela el sector público y que los recursos de Cataluña, España y Europa sean empleados en tapar unos agujeros insondables de los bancos, mientras que se machaca a la población con unos recortes que todos sabemos que no servirán para que la economía mejore. Que mientras discutimos sobre independencia o no, los partidos de derecha españoles y catalanes expolian todo lo que se les pone por delante, sin ningún tipo de freno. Y de los de izquierda, mejor ni te hablo. Que cada día que dediquemos a discutir, hacer comisiones, a convocar elecciones anticipadas, será un día más que el dinero de todos los europeos será entregado a la banca al 1% y que ese mismo dinero será prestado a los estados europeos al 7%. Que el rescate, y el rescate del rescate nos está sumiendo en una espiral de la que no podremos salir, ni como nación, ni como Estado, ni como Europa. Que cada día se suicida más gente y hay más casas vacías. Que cada día hay más hambre y más contenedores cerrados con llave. Eso es lo importante. Todo lo demás, es ruido, mucho ruido para enmascarar los quejidos.

– ¿Y todo eso es culpa de la burguesía? ¿Eres partidario de que acabar con la democracia burguesa?

– Sí, pero con cuidado. Cuando el capitalismo no tiene miedo, es democracia burguesa. Pero cuando tiene miedo es fascismo. Y no me gustaría que en España volviese amanecer. Un amanecer dorado.

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Responses

  1. ¡Perfecto! Lo que ocurre es que estoy harto de toda esta “mierda”, maestro. 😦

  2. ¡Pues sigue luchando, viejo león!


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