Posteado por: fernando2008 | 11 abril 2012

Por la boca muere el pez.

Vaya por delante mi afirmación rotunda de que el P.S.O.E. lo ha hecho mal. Rematadamente mal. Su corrupción, su despilfarro y su prepotencia nos han llevado a la estacada en la que estamos.

Pero, como decía Calderón de la Barca, el mundo lo que fue pone en olvido. Cada día tiene su afán, y esta etapa tiene un gobierno distinto, gobierno que lleva ya más de cien días en el poder.

¿Qué ha ocurrido en estos cien días? Dejo a mis lectores este análisis para que ellos, en el libérrimo ejercicio de su intelecto, lo realicen. Hoy sólo me fijaré en tres frases.

La primera la pronunció el entonces jefe de la oposición Mariano Rajoy, dirigiéndola al entonces presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. “Ha hecho usted el mayor recorte de derechos sociales de la democracia”. Y remató la faena afirmando: “”Jamás el PP ha planteado lo que usted está planteando”.

Cronos es un dios implacable que siempre pone a cada uno en su lugar. Podemos pensar que el señor Rajoy, ahora presidente del gobierno, no ha tenido más remedio. Podemos pensar que los recortes que está efectuando ahora el señor Rajoy, y que son más brutales que los que hizo el señor Zapatero, están pagados por el capitalismo internacional. Allá cada uno. Pero esas frases se pronunciaron, y las pronunció el señor Rajoy.

La segunda frase la pronunció el señor Rajoy en Málaga el día quince de enero de este año. “Yo sé lo que hay que hacer”. Y remachó: “Vivimos un momento difícil, pero el Gobierno que yo presido sabe perfectamente lo que tiene que hacer para mejorar la reputación de España, para crecer y crear empleo”.

Que cada uno piense lo que quiera sobre la veracidad de estas frases, pero es evidente que el famoso y tenebroso “mercado” no se las cree. La prima de riesgo sube, la bolsa se hunde y tanto el señor Prodi como el señor Sarkozy ponen a España como un modelo a evitar. Si el señor Rajoy sabe qué solución dar a la crisis económica, es evidente que esa solución se ha revelado equivocada.

Dicen los comentaristas avispados que el señor Rajoy sabe administrar como nadie sus silencios. Debe ser verdad porque ayer, a las preguntas de los periodistas que intentaban arrancarle alguna declaración a la salida del Senado, contestó con otra frase no menos lapidaria que las dos anteriores. “Buenas tardes”. Y se dio la vuelta, saliendo por la puerta de los garajes, momento que recoge la foto que ilustra esta entrada.

¿Y bien? os preguntaréis. ¿No vas a decir lo que piensas de todo esto? Pues no, no voy a decirlo. Para eso cada uno tiene su propio cerebro y, ¿por qué no? sus propios prejuicios. Me limitaré a hacer algunas reflexiones.

La primera, de alabanza y envidia al pueblo norteamericano. Cuando Richard Nixon mintió, todo el poder que tenía no fue suficiente para salvarlo de la caída. Tuvo que dimitir y cuando, retirado a California, intentó volver a ejercer la abogacía, el colegio de abogados de California lo expulsó, impidiéndole dicho ejercicio. Y todo por una mentira. ¡Qué envidia! ¿Cuándo nos tomaremos los españoles en serio la idea de que el político es un servidor del pueblo, y que es derecho del pueblo pedirle estrecha cuenta de sus acciones? ¿Cuándo castigaremos en las urnas a los políticos corruptos o mentirosos?.

La respuesta a esta pregunta me la dicta el sentido común: cuando los votantes no sean cómplices de la corrupción de los políticos. Cuando la política española no sea una monumental estafa piramidal en la que los que están en la base no aspiran a la justicia ni a una correcta representación popular, sino a hacerse con las pequeñas migajas que dejan a sus pequeños cómplices la rapacidad de los políticos que están en la cima. Cuando los españoles no preguntemos ¿qué hay de lo mío? sino que nos preocupemos por lo nuestro. Cuando la militancia en un partido no sea una patente de corso que salva al más vil de las consecuencias de sus actos y, al mismo tiempo, pone al más honrado en el punto de mira del partido rival.

No sólo debemos exigir a nuestros políticos que sean veraces. Debemos exigirles también que tengan memoria. No deben atacar con toda su artillería una medida del gobierno cuando están en la oposición y luego adoptar esa misma medida, corregida y aumentada, cuando accedan al gobierno. Los españoles tenemos memoria, como la tenía el “Cuervo Ingenuo” de la canción. Y, para los que no tienen memoria, tienen Internet con sus buscadores.

Con respecto a la reforma laboral, a la reforma bancaria, a la reforma de las autonomías, soy muy escéptico. Un mercado que tiene la posibilidad de asustarse y asustándose ganar más, no dejará de asustarse aunque le pongan a sus pies todas las conquistas conseguidas por el movimiento obrero en los últimos dos siglos. La lógica del capital es implacable. Si este año ganamos cien, al año que viene hay que ganar un catorce por ciento más. Pase lo que pase, y ocurra lo que ocurra. No se me va de la cabeza las expresiones de mis amigos bancarios cuando me explicaban que sus jefes les habían marcado unos objetivos, precisamente del catorce por ciento más, para el año siguiente, independientemente del estado de la economía nacional. Es contra esos objetivos contra los que hay que luchar y, desde luego, no se luchará contra ellos recortando los salarios. Hay que recortar beneficios, e impedir que las grandes empresas de los grandes patriotas huyan a paraísos fiscales.

¿Recortes? De acuerdo. Racionalizar, eliminar duplicidades, pero también eliminar la corrupción, eliminar el fraude fiscal, eliminar los privilegios y desorbitados sueldos de los políticos. Eso sería más útil que establecer un copago en función de la renta. Porque, no nos engañemos, ¿qué baremo usaríamos para ese copago? ¿La declaración de la renta? Eso sería una tremenda hipocresía. La declaración de la renta sólo es el indicador de los ingresos legales. Conozco obreros que tienen una declaración infinitamente más alta que la de sus patronos. Además, aquellas personas que tienen las rentas más altas, las que podrían aportar más, apenas usan la sanidad pública. Con lo cual, el peso de la crisis vuelve a recaer, una vez más, en los mismos: aquellos que por vivir de una nómina, por tener sus ingresos controlados, pagarán el copago pero no se beneficiarán de amnistías fiscales.

¿Nadie puede gastar más de lo que tiene? Sí se puede. De hecho, todos lo hacemos cuando ocurre alguna enfermedad, alguna desgracia. Como lo hicieron los Estados Unidos para salir de la crisis de 1928. El “New Deal” reactivó la economía estadounidense gastando más de lo que tenían. Y les fue bien. Pero, junto con las medidas económicas, hay que adoptar medidas políticas. Como las que tomó Argentina, en la época de “El corralito”. O como las que tomó Islandia. Pero para esto, hace falta tener voluntad política. Y narices, desde luego.

Por último, la espantada del señor Rajoy me llena de perplejidad. De perplejidad y miedo. Cuando el capitán se niega a dar explicaciones y sale huyendo, ¿qué podemos pensar los simples soldados? Pues pensamos que es uno más de los muchos ejemplos de cobardía ante el enemigo que han protagonizado en la historia universal jefes o jefecillos abandonando a la tropa. El último de dichos ejemplos lo conocimos a comienzos de este mismo año, protagonizado por uno de los capitanes más histriónicos que jamás ostentaron ese cargo: Francesco Schettino, capitán del “Costa Concordia”.

No veo brotes verdes, no veo la luz al final del túnel. Ni siquiera sé si vamos caminando realmente hacia la salida.

Anuncios

Responses

  1. Recuerdo aquella frase que se le atragantó: “Donde dice digo, digo Diego”. He de reconocerle un mérito: Se escabulle como la arena de entre los dedos y no es lo suficientemente valeroso (por decir algo amable) para dar la cara. Ni lo hizo cuando era oposición ni ahora que es gobierno. La prueba más evidente es dar casi todo el poder a una vicepresidenta para que sea ella la que de la cara y se desgaste en lugar de ser él el que con gallardía -vaya palabra más en desuso- explique con pelos y señales esa sarta de incumplimientos y mentiras que día a día no van echando por encima como si se tratara de una ola que rompe en nuestro cuerpo.
    ¿Como “carallo” quieren que crezca la economía; se consuma y nos recuperemos si n os están abrumando con subidas de todo tipo?
    Eso me recuerda a un cartel que vi en esas manifestaciones de gente indignada que decía lo siguiente:
    “No puedo apretarme el cinturón y a la vez, bajarme los pantalones”

    Estoy recordando que en 1789, muy cerca de nuestras fronteras, existía algo parecido a “los mercados” y, mira por donde, el llamado “populacho” se cabreó de veras y puso en marcha el “afeitado en seco” y no le fue nada mal.

  2. ¡Robespierre, que eres un Robespierre!
    Allons enfants de la Patrie
    Le jour de gloire est arrivé
    Contre nous de la tyrannie
    L’étendard sanglant est levé

  3. Fernando: Los Estados Unidos de Norteamérica del Norte (que decían Tip y Coll) son un caso aparte, según dicen los economistas. De hecho es una nación que vive en deuda elevada y permanente, pero, dado su volumen global, de dicha deuda viven muchos otros países, creándose un curioso estado de inestable equilibrio. Como decía alguien significativamente “si cierra Wal-Mart, China se hunde”. Sin embargo, a los pobres, como en la vida real, las deudas nos afixian.
    Jomer: “Los mercados” han cambiado un poquito ahora. De “los mercados” de ahora forman parte, por ejemplo, esos bancos o cajas en los que tenemos depositados nuestros ahorros y planes de pensiones y que trabajan para darnos una rentabilidad (que exigimos “indignadamente” también) y unos beneficios para sus accionistas. De modo que cuidado con la cuchilla. 😉

  4. ¡El Ángel del Señor visitó Alejandría!
    Y escribió por obra y gracia del Espíritu Santo.
    ¡Aleluya!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: