Posteado por: fernando2008 | 5 octubre 2011

P.S.O.E. Crónica de una debacle anunciada.

Mi padre fue peón de hacienda y yo un revolucionario,
mis hijos pusieron tiendas y mi nieto es funcionario.
Corrido de Juan Sin Tierra.

Dice el refrán “A enemigo que huye, puente de plata”. Pero no dice nada del enemigo que está autodestruyéndose. Por lo tanto asisto ¿divertido? ¿intrigado? ¿satisfecho? ¿asustado? a la debacle del P. S. O. E. No es mi partido. Tampoco lo es el P. P. No debo pues meterme en los asuntos internos de los partidos ajenos. Sin embargo, como observador de la realidad española, desde un observatorio bastante común y corriente como son los medios de comunicación normales y sin ninguna información privilegiada, veo, con asombro creciente, como este partido se encamina hacia la debacle.

Los dioses ciegan primero a quienes quieren perder. De acuerdo, pero ¿tanto ciegan los dioses?

No voy a dedicarme en esta crónica a criticar la política que ha hecho el P.S.O.E. hasta ahora. Eso se ha convertido en un lugar común. Me centraré en su política suicida de cara a la próxima convocatoria electoral.

En “La vida es sueño”, Calderón nos narra, con unas pinceladas breves pero geniales, la sensación que tenemos ante unas elecciones generales. Todos en Polonia respetan al rey Basilio. Pero una gran mayoría apuestan por la ilusión, por el cambio, por el nuevo príncipe. Por Segismundo. Y aunque Segismundo ha demostrado ser un perfecto bestia en la primera ocasión que tuvo de reinar, la ilusión llegará incluso a minimizar este fracaso.

¿Quién es elegido por Zapatero para devolver la ilusión a España?. (Porque lo eligió Zapatero en persona. Si no, que se lo pregunten a Carmen Chacón.) Pues nada menos que el señor Rubalcaba, su vicepresidente primero, su número dos en el gobierno. El señor Rubalcaba produce, por poner un ejemplo de política actual, la misma ilusión de cambio, reforma y mejora que produce en la Rusia de Dmitri Medvédev el anuncio de la candidatura de Vladimir Putin. O que producirá en la futura Rusia de Vladimir Putin la candidatura de Dmitri Medvédev. Ni siquiera han cambiado los collares a los perros. Ni siquiera han hecho caso de la frase de Giuseppe Tomasi di Lampedusa: “A veces, es necesario que todo cambie para que todo siga igual”. El P.S.O.E. quiere que nada cambie para que todo siga igual, y lo que no puede ser, no puede ser. Y, además, es imposible.

Yo me entero de las cosas que ocurren en Madrid por los periódicos, la radio y la televisión. Como todo españolito de a pie. Pero de lo que ocurre en Extremadura me entero no sólo por los medios de comunicación, sino también por otras fuentes. Y esa abundancia de información me permite razonar sobre la peculiaridad extremeña. Y, ya sea por mi audacia intelectual ya sea por mi absoluta independencia, extrapolaré al conjunto de España lo que pasa en Extremadura.

En Extremadura, el P.S.O.E. ha perdido las elecciones. Pero no las ha perdido porque gobernase mal, no. La culpa de que perdieran la tiene Izquierda Unida, la crisis mundial, Izquierda Unida, Obama, Izquierda Unida, los bonos sub-prime, Izquierda Unida y Zapatero. Además de todos estos, la culpa fundamental de que el P.S.O.E perdiera las elecciones, la tiene Izquierda Unida. Bueno, y también, seamos justos, el hecho de no haber sabido explicar bien la política llevada a cabo en nuestra región. Como dice el Secretario General de P.S.O.E. extremeño: “Algo hemos debido de hacer mal”. Algo, pero poco. Tan poco que todavía no saben exactamente en qué se han equivocado.

Evidentemente si todo lo han hecho bien, la mejor receta para salir de la crisis, la receta que ellos proponen desde la oposición, es más de lo mismo. Mienten los del P.P. cuando hablan del déficit oculto. Si la cifra total del déficit la dividimos por la variable de la población multiplicada por (π-r), nos da el déficit establecido para las comunidades autónomas. Si además a esa cifra le restamos el número de kilómetros de costa de Extremadura, nuestro déficit puede equipararse al de Kuwait. Todo es cuestión de saber presentar las cuentas. ¿Recortes? ¡Claro que habíamos comenzado a hacer recortes! Lo que pasa es que la gente es muy impaciente. Quieren ver resultados ya. No saben, como dice la canción, que veinte años son nada.

Satisfecho por el éxito de su política, política que ha permitido a Extremadura alcanzar las más altas cimas de…¿?, el P.S.O.E afronta el reto de las elecciones del 20 N. ¿Quiénes son los que pueden llevar al electorado por el sendero de la modernización, recuperación y consolidación de todo lo conseguido? Pues aquellas personas que han gobernado Extremadura los últimos veintiocho años. Ellos, mejor que nadie, saben lo que es darle un impulso juvenil de renovación  a la política extremeña. Por lo tanto, incluyámoslos en las listas al Congreso y al Senado. ¿Quién nos podría representar mejor?

¿Corrupción? ¡Tonterías! Lo que pasa es que la gente es muy desagradecida. No tienen la grandeza de miras necesaria para reconocer los esfuerzos ímprobos que han hecho los políticos socialistas para sacar a Extremadura de la última posición de las comunidades autónomas en que estaba hace veintiocho años llevándola a… la última posición entre las comunidades autónomas hoy. Tampoco tienen la generosidad de pagar sin rechistar los sueldos y caprichos de dichos políticos. Y si las agrupaciones locales, en su infinita ignorancia presentan otras listas, no hay que hacerles demasiado caso. ¿Qué sabrán ellas de los designios del Altísimo, el que habita en Ferraz?

Hablando ya en serio, las personas designadas como candidatos para el Congreso y el Senado por el P.S.O.E extremeño, se pueden dividir en dos categorías: aquellas que no son conocidas en Extremadura y aquellas que son demasiado conocidas en Extremadura. Por eso, han provocado el rechazo de las bases. Por eso, las agrupaciones locales han presentado unas listas totalmente distintas. Pero no creo que en Ferraz hagan el más mínimo caso a estas listas alternativas.

Recuerdo la anécdota que me contaron en Granada sobre unas elecciones municipales. A dichas elecciones, que no eran las de este año, se presentó una candidatura, con sus veintinueve nombres. Hecho el escrutinio, dicha candidatura sacó cero votos. ¡Ni los propios miembros de la candidatura se votaron a sí mismos!

No creo que ocurra esto en Extremadura. Los candidatos se votarán a sí mismos y convencerán a algunos para que los voten. Pero su fracaso está asegurado. Eso lo sabemos todos los extremeños

Entonces ¿cuál es el motivo real de esta política suicida? En primer lugar, la falta de reciclaje. En Extremadura hay políticos que llevan viviendo, y bastante bien, de la política los últimos veintiocho años. No saben hacer otra cosa. O pasaron de los estudios a la política, o su antiguo empleo les parece demasiado lejano y demasiado trabajoso. No están dispuestos a abandonar la poltrona. Y su partido les apoya, aun a riesgo de provocar una catástrofe.

Además, muchos de estos políticos tienen lo que yo llamo el “síndrome del Gran Líder, el Camarada Kim Il-sung Presidente Eterno de la República”. No es sólo en Corea del Norte donde se da el fenómeno de las dinastías. Un político extremeño que se precie intentará perpetuar su apellido en la política regional, haciendo entrar en ella a sus hijos, sobrinos, ahijados. Y, dentro de otros veintiocho años, a sus nietos.

Pero la realidad es muy tozuda. Los hijos de los revolucionarios no tienen que ser por fuerza revolucionarios. Ni en Méjico ni aquí. Y es hilarante, cuando no patético, ver a republicanos convencidos intentando crear sus propias dinastías en política.

Es privilegio del P.S.O.E. enfocar su campaña como quiera. Y es nuestro privilegio, el privilegio de los ciudadanos, votarles o botarles. Pero, respetando la libertad de ese partido que no es el mío, hay una cosa que me indigna y siempre me indignará. Que nos tomen, a los votantes, por tontos. Porque sólo unos tontos pueden creerse el mensaje de renovación que proclaman sus líderes, si dicho mensaje se encarna en las personas que van en sus listas. Comenzando por el señor Rubalcaba y terminando por los candidatos al Congreso y al Senado de Extremadura. Lejos, muy lejos están los tiempos en los que se decía que si el P.S.O.E. presentara una oveja a unas elecciones, la oveja ganaba. El tiempo de esa frase y el actual está separado por toneladas de decepción, de prepotencia y de corrupción. Y, últimamente, de rabia, dentro de los propios militantes del P.S.O.E

Debajo de los oropeles, las banderas, los mítines, los globitos, estoy comenzando a ver la verdadera cara de esta campaña. Y esa cara es la del capitán Garfio. El capitán que está luchando en el palo su barco y ve como Peter Pan le va ganando terreno y que cada vez tiene menos palo detrás de él. Pero el capitán Garfio es consciente del peligro que le aguarda. El P.S.O.E. no.

Enhorabuena, cocodrilo Rajoy. Aunque no sea por méritos propios, al final te los vas a comer.

Buen provecho.

Fuente Wikipedia.

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Responses

  1. Ya ves qué época nos está tocando sufrir… ¡Malditos!

  2. Tranquilo Jomer. Hay que guardar fuerzas para seguir luchando.


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