Posteado por: fernando2008 | 14 noviembre 2009

La Virgen de Guadalupe de Tepeyac.

Guadalupe

Hace algunos días, antes de que estallase el desagradable incidente de la masturbación, me hicieron un comentario en la entrada “Viaje a Guadalupe el día de la Virgen del Pilar”. Un o una tal Hipatya (mal ha elegido el pseudónimo) me afea el hecho de que no tenga veneración por la Virgen de Guadalupe siendo extremeño, y no quiere preguntarme (y sin embargo pregunta) sobre la Virgen de Guadalupe de Méjico. Juega con ventaja. Yo puedo acercarme al monasterio extremeño, pero evidentemente no puedo acercarme a Méjico y estudiar allí la imagen en cuestión. Y no podría hacerlo, aunque fuese allí, porque no soy experto en análisis de carbono 14 u otras técnicas. Claro que tampoco se me darían los oportunos permisos.

Sin embargo, acepto el reto. No usaré ni aviones, ni aparatos sofisticados, ni polvorientos archivos. Desde el sillón de mi estudio usaré simplemente mi ordenador y lo que Hércules Poirot llamaba “las pequeñas células grises”. No necesito más.

No tengo veneración por imágenes, pero tengo respeto por aquellas personas que veneran a las imágenes. Y, como muestra de respeto hacia esas personas voy a dar mi respetuosa opinión. Una opinión, por muy personal que sea, siempre es mejor que un engaño.

La historia de la Virgen de Guadalupe de Tepeyac es la siguiente.

Juan Diego, un indígena cristiano, vivía con su mujer y su tío Juan Bernardino en Tulpetac, lugar donde no había iglesias por lo cual tenían que ir a misa hasta Santa Cruz de Tlatelolco.

El sábado 9 de diciembre de 1531 Juan Diego se encaminaba hacia ahí y al pasar por el cerro del Tepeyac oyó un canto que no era de esta tierra. Se detuvo a gozar de él y cuando miró arriba vio un sol resplandeciente y en medio a una señora en actitud de oración. Fue a saludarla y ella le dijo que era su deseo que le construyesen un templo en ese llano y le encomendó que le comunicara ese deseo al señor obispo.

El obispo no lo tomó en serio y le pidió que volviese otra vez al lugar a ver si sus ojos no lo habían traicionado. Regresó desconsolado Juan Diego y la Santísima Virgen se le apareció otra vez para decirle que volviera el domingo a ver al señor obispo. Así lo hizo Juan Diego, pero el obispo le pidió una señal comprobatoria de la voluntad de la Virgen. La señora se le apareció de nuevo y le pidió que volviera al día siguiente.

El lunes, el tío Juan Bernardino enfermó y hasta el martes no pudo salir Juan Diego a la ciudad a buscar a un sacerdote para que le administrara los últimos sacramentos. Ese día, 12 de diciembre, al pasar de nuevo por el Tepeyac se le volvió a parecer la Virgen y le preguntó qué le pasaba. El le contó lo de la enfermedad de su tío y ella le dijo que no se preocupara porque su tío ya estaba sano, después le pidió que subiera al cerro a recoger unas flores.

Fue Juan Diego y en efecto encontró muy bellas rosas de las que no era temporada y que nunca se habían dado allí. Ya con ellas en su ayate, la Santísima Virgen dijo que las llevara donde el señor obispo pero que no desplegase su ayate ni lo mostrara a nadie más. Así lo hizo Juan Diego.

Después de conseguir entrar en el obispado, le dijo a Zumárraga, el obispo, que ahí le llevaba la prueba que le había pedido. En ese momento soltó su ayate y apareció en él pintada como por los ángeles, la imagen de la Virgen de Guadalupe”.

Bien, en cualquier página sobre la Virgen de Guadalupe se puede encontrar esta historia. Yo me he limitado a transcribirla. Ahora, reflexionemos sobre ella y hagamos una serie de consideraciones.

1ª. Lugar. Parece como si Juan Diego pasase casualmente por un cerro y allí se le apareciera la Virgen. No es cierto. El Tepeyac había sido un centro de devoción religiosa para los habitantes del valle de México. Allí se encontraba el santuario más importante de la divinidad nahua de la tierra y la fertilidad. Esta diosa era llamada Coatlicue (náhuatl: cóatl-cuéitl, “Señora de la falda de serpientes”. Hay una divinidad femenina en el cerro antes del milagro.

Sabemos que el templo de Coatlicue  en el Tepeyac fue destruido por los conquistadores españoles. En 1530 había una ermita con una figura de la Virgen. El milagro no surge de la nada. Es más, fray Bernardino de Sahagún dirá: “Era grande el concurso de gente en estos días; y todos decían «vamos a la fiesta de Tonantzin»; y ahora que está allí edificada la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, también la llaman Tonantzin, tomando ocasión de los predicadores, que a Nuestra Señora la Madre de Dios la llaman Tonantzin. De dónde haya nacido esta fundación de esta Tonantzin no se sabe de cierto; pero esto sabemos de cierto, que el vocablo significa de su primera imposición a aquella Tonantzin antigua; y es cosa que se deberá remediar porque el propio nombre de la Madre de Dios, Señora nuestra, no es Tonantzin sino Dios y Nantzin. Parece esta invención satánica para paliar la idolatría debajo la equivocación de este nombre Tonantzin y vienen ahora á visitar á esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como antes; la cual devoción también es sospechosa porque en todas partes hay muchas Iglesias de Nuestra Señora y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente”.

2ª Tiempo. 9 de diciembre de 1531. ¿Qué autoridad política hay en Méjico? Hernán Cortés, extremeño y devoto de la Virgen de Guadalupe de Extremadura. ¿Y religiosa?. Ninguna. A pesar de que vemos en el relato que Juan Diego entra en el obispado y habla con el obispo, no es cierto. Juan de Zumárraga, primer obispo de Méjico fue ordenado obispo el 27 de abril de 1533 en el convento de San Francisco de Valladolid. Y como es el primer obispo de Nueva España, evidentemente no había ningún otro antes que él. Por cierto, después de ser ordenado, cosa que no podía hacerse en Méjico puesto que no había obispos, Juan de Zumárraga regresó a Méjico en junio de 1534, tres años después del milagro.

3ª Nombre: La palabra Guadalupe proviene de Coatl (Serpiente) “a” (Preposición de régimen) “Llopeuh” o “xopeuh” pretérito perfecto del verbo nahua “xopeauah” que quiere decir “Aplastar con el pie”. La que aplastó con el pie a la serpiente”. COATLALLOPEUH. Los aztecas no pronuncian ni la “g” ni la “d”.

En 1574 un monje de Guadalupe (España) fray Diego de Santa María llega a América para investigar el origen de este nombre y escribe a Felipe II que algunos estafadores decían estar recogiendo limosnas para la Virgen de Guadalupe. En un escrito de réplica el virrey de Méjico dice a Felipe II que el cambio de nombre pudo darse en 1550. Diecinueve años después de la aparición aparece el nombre. No surgió todo en un único acto milagroso.

4ª Los protagonistas. Juan Diego, el indígena en cuyo ayate (especie de capa) los ángeles estamparon la imagen de la Virgen, imagen que no sólo no se puede estudiar sino que dicen estar muy restaurada. Es una parte del milagro, quizás la parte más importante para el culto guadalupano Pero en 1556, Francisco de Bustamante, superior de los franciscanos en Nueva España pronunció un sermón antes que el Virrey y los miembros de la Real Audiencia. En ese sermón Bustamante  desacreditó los orígenes sagrados de la imagen e indicó: “La devoción que ha estado creciendo en nuestra iglesia dedicada a Nuestra Señora, llamada de Guadalupe, en la ciudad es gravemente perjudicial para los nativos, porque les hace creer que la imagen pintada por Marcos el indio es de cualquier forma milagrosa.” El ayate de Juan Diego ya no está pintado por los ángeles sino por “Marcos el indio”.

El otro protagonista es, evidentemente, Juan de Zumárraga. Tiene una vida muy interesante desde sus primeros tiempos de inquisidor a sus últimos como arzobispo de Méjico. Pero sólo me voy a fijar en un detalle: Su afición a la escritura. Como ejemplo diré que desde 1543 a 1547 escribe cuatro libros. Uno por año. También sabemos que escribió muchas cartas, alguna de ellas en euskera. Escribió sobre todos los temas. Todos los temas, excepto uno: el milagro de la Virgen del Guadalupe de Tepeyac, sobre el que jamás escribió ni una sola palabra. Puedes tener la seguridad, Hipatya, que si yo hubiese sido testigo del portentoso milagro, estaría contando el episodio lo que me quedase de vida. Y más siendo arzobispo. Pues nunca dijo ni escribió nada sobre esto. Extraño ¿no?

Para terminar, permitidme una reflexión, un tanto fantasiosa pero ajustada a la psicología de los personajes. ¿Qué puede pensar la propia María de todo esto?. María era una chica judía y humilde. Como judía, tenía en su corazón el mandamiento: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás”. Y, desde luego, se sentiría aterrorizada al pensar que era a Ella a quien representan estas imágenes. Y su humildad se horrorizaría más al verse con mantos de oro y corona de diamantes. Y no digamos ya cuando se viera con un bastón de Capitán General en la mano.

 

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Responses

  1. Si la ciencia no alcanzara a explicar el fenómeno de Juan Diego y la Virgen del Tepeyac, tendrían a su favor la duda científica.

    Sin embargo, en este caso abundan las evidencias de que el supuesto milagro es más bien un enredo histórico-eclesiástico que de alguna forma derivó en un culto aprobado por la Iglesia Católica en México.

    La factura misma de la pintura, enteramente humana, la existencia de Juan Diego (muy, muy dudosa bajo la forma en que lo han presentado), la falta de documentación del milagro durante los primeros años, la manipulación de la imagen de la Virgen de Guadalupe, etc.

    A eso se agrega que Juan Pablo II, mariano arraigado, fuera una de las personas detrás de la canonización de un hombre que probablemente ni siquiera existió.

    Yo sigo leyendo a Moby Dick.

  2. Y haces bien. Al menos ese libro pone en la portada “Novela”
    ¿Por qué una religión cuyo Fundador “Nació y vino al mundo para dar testimonio de la Verdad” inventa tantas mentiras?

  3. ES LASTIMA, QUE NO CREAS EN LAS APARICION DE LA VIRGEN DE GPE.
    Y TE VAS A HACER AVERIGUACIONES DE QUE SI EXISTIERON O NO LAS PERSONAS, HAY UN GRAN PRUEBA DE LA APARICION DE LA VIRGEN Y ES LA QUE ESTA EN LA BASILICA Y SOBRE SI MARIA ERA JUDIA TIENES RAZON , SI TE PUSIERA LEER LA BIBLIA Y OTROS LIBROS RELIGIOS EN VEZ DE COSAS FANTASIOSAS QUE NO EXISTEN.
    ENTENDERIAS QUE HAY DISITNTAS ADVOCACIONES DE LA VIRGEN, DEPENDIENDO DEL LUGAR EN QUE SE APARESCA. Y POR SU HUMILDA, JESUS, NOS DEJO A MARIA COMO INTERCESORA ANTE EL Y DIOS PADRE.

  4. Tiene usted razón. No creo en la Virgen de Guadalupe y leo libros fantasiosos. Pero nunca me permitiría a mí mismo criticar los libros que usted lee.

  5. hola a todos si se ponen a leer la biblia jesus dijo nadie viene al padre si no x mi entonses x q dicen q la virguen si saben de santeria y q significa santeria eso significa satanismo y eso es servirle a satanas pero mucha jente esta enganada x no estudiar vean exodo 20 y saquen sus conclusiones q DIOS creador de todo los ilumine y les abra los hojos espirituales

  6. Que Dios ilumine también a usted y a su ortografía.


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