Posteado por: fernando2008 | 12 septiembre 2009

Walter Görlitz. Hitler.

Hitler 1

Decíamos ayer, que en este mes se cumple el septuagésimo aniversario de la II Guerra Mundial. Bien, yo quiero hacer también una “no celebración” de la efeméride, glosando esta biografía de Hitler. Y voy hacer la glosa fijándome, no en el Hitler que entra vencedor en París, el que se equivoca en Stalingrado, o el que se suicida en su búnker. Quiero fijarme en los aspectos de la juventud de Hitler.

En primer lugar, el apellido. El apellido Hitler es originario de Walviertel, en la baja Austria. Este apellido se escribía Hiedler, Hitler o Hittler. El origen de este apellido es checo y allí se pronunciaba Hidlar. Görlitz asegura que la familia era de origen eslavo, por la repetición que se daba en ella el nombre de Nepomuceno, santo patrón de Bohemia.

El origen de Adolf es una historia digna de un folletín. Ana María Schickelgruber (atentos a este apellido) era una chica que trabajó como criada en la casa de la familia Frankenreiter, o Frankenbergen en la ciudad de Gard. Quedó encinta y fue despedida. La familia Frankenreiter era judía.

Ana María dio a luz un niño, Alois, el 7 de junio de 1837. Johann Georg Hitler, molinero ambulante (sic) se casó con ella el 10 de mayo de 1842. Sabemos que Johann era un hombre vago y alcohólico que murió en la miseria. Pero esto no es importante para nuestra historia, ya que Alois no tenía en común con Johann nada, excepto el apellido. ¡Ah, la limpieza racial!.

Alois Schickelgruber fue un oficial de aduanas del imperio austro-húngaro. En 1876 Juan Nepomuceno Hitler, tío de Alois, pidió al párroco de Döllersheim, que cambiara el apellido Schickelgruber de Alois por el de Hitler, ya que el niño era fruto de una relación “prenuncial” (sic) de Ana María y Johann. En el documento consta que Juan Nepomuceno presenta tres testigos para corroborar su afirmación. Los tres son de su familia, y los tres son analfabetos. El cambio se efectúa y Alois pasa a llamarse Alois Hitler. ¡Menos mal!. Si los alemanes hubiesen tenido que gritar “¡Heil Schickelgruber!” los fastos nazis de Nuremberg hubiesen durado una barbaridad. Por cierto “Heil” es el saludo pangermanista, pero de los pangermanistas austríacos. Sabemos que los aliados arrojaron panfletos de propaganda sobre Alemania con el saludo “¡Heil Schickelgruber!”. Pero los alemanes no secundaron tan simpática broma.

Alois, ya Hitler, se casa tres veces. La primera con una mujer mayor que él. No tuvieron hijos, y el matrimonio acabó divorciándose. La segunda con Franciska Matzelsberger. Tuvieron dos hijos; Alois y Ángela. Alois siguió la saga de los Hitler al casarse con una irlandesa. Y por último, se casa con Clara Pölzl, cuando Alois tenía 48 años y Clara 25. Como además Clara era sobrina suya, necesitaron dispensa de la Iglesia católica. Tuvieron seis hijos, de los cuales sólo sobrevivieron dos: Adolf y Paula. El 20 de abril de 1889 a las 18:30 horas nace en Braunau am In, bario 219, Adolf. La familia vivirá en Leinding, cerca de Linz.

Hitler 2

El joven Adolf es un chico problemático. No le gusta que su padre tenga abejas se dedica a quemarle las colmenas. El padre, partidario de la educación tradicional le suelta unos guantazos de órdago. A los quince años deja los estudios y se dedica a vagabundear por Viena. Intenta ser pintor pero la Academia de Bellas Artes de Viena lo rechaza por dos veces. El director de la Academia le sugiere que sea arquitecto, pero Adolf no tenía ningún título. Malvive en Viena, hasta que le llega la edad de prestar el servicio militar. El futuro Führer huye a Munich, pero las autoridades austro-húngaras lo localizan y le obligan a pasar el examen médico. El 5 de febrero de 1914 el tribunal médico de Linz declara a Hitler: “Incapaz para el ejército y los servicios auxiliares. Inútil total”.

Sin embargo, tiene más éxito en el ejército alemán, en el cual se alista como voluntario el 16 de agosto de 1914. Supongo que al haber estallado la I Guerra Mundial, las exigencias eran menores. El soldado Adolf Hitter (sic) es destinado a la 7ª compañía de la reserva del 2º regimiento de infantería bávaro. En su ficha se lee que sus padres están muertos, su oficio es el de pintor, y su religión la católica. Es nombrado enlace con la plana mayor (es decir llevaba los mensajes) y cumple tan bien su deber que es propuesto por su superior, el teniente Gutmann para la Cruz de Hierro de 1ª y 2ª clase. El teniente Gutmann era judío.

El antecesor del teniente Gumann, el teniente Fritz Wiedemann, decía que Hitler realizaba todas las misiones que se le encomendaban, pero que no se le podía ascender “porque era poco marcial”. Por eso sólo llegó a cabo. Fue herido en la pierna izquierda en octubre de 1916 y en octubre de 1918 fue afectado por el gas mostaza, que le produce una ceguera temporal. En el hospital le sorprendió la revolución de 1918.

Hitler 3

El autor de esta biografía establece las diversas fuentes que fueron la base para su formación autodidacta.

1ª La ópera “Rienzi” de Wagner, le causa una gran impresión. Posteriormente, siendo canciller, le escribirá a su amigo August Kirbizek que “allí comenzó todo”. Se conservan varias cartas de Hitler a este, prácticamente su único amigo. En ellas se aprecia un vocabulario deficiente y muchas faltas de ortografía.

2ª “Ostara. Biblioteca Epistolar del Jurista Rubio”. Autor, Adolf-Joseph Lanz, antiguo monje cisterciense que fundaría la Orden del Nuevo Temple, y diseñaría su bandera de la svástica roja. Se sabe que los ejemplares de esta revista se vendían en el estanco de la Felberstrasse, del distrito XV de Viena, donde vivió Hitler. Tras la adhesión de Austria, Hitler le prohibió seguir escribiendo. No quería compartir con nadie la paternidad de su credo. Lanz hablaba de la misión de la raza aria, en lucha contra “los simios de Sodoma”.

3ª Gustave Le Bon. Es autor de “La psicología de las masas”. Hay pasajes enteros de Le Bon en “Mi lucha”. Un ejemplar de Le Bon estaba en la Real Biblioteca de Viena, donde Hitler iba muchas veces a leer.

4ª Karl May. Sí, habéis leído bien. Este escritor de novelas populares fue uno de los maestros intelectuales de Adolf Hitler. No sabemos como casaría a Winnetou con la raza aria. En el “Protocolo de Schmundt”, discurso grabado de Hitler ante sus generales, el Führer dice textualmente que “para entender la guerra moderna, se debe leer a Karl May”.

Bien, creo que el panorama que nos describe Walter Görlitz es bastante revelador. Lo que Görlitz no dice es cómo Hitler consiguió arrastrar al pueblo alemán a su locura. Pero podemos suponerlo. Llamar al odio es más popular que llamar al amor y a la comprensión. Echar la culpa de todos los males a los demás es más rentable que hacer examen de conciencia. Y cuando se deja el poder absoluto en manos de una sola persona, esta persona acaba por despeñarse, por muy cuerdo que estuviese, aunque éste no es el caso.

Como veis, no he puesto fotografías del libro, porque está en Ciudad Real. Pero he puesto una panorámica de las obras de Hitler. Buen copista de una realidad más o menos grandiosa, rechina un poco cuando quiere captar el color local y desbarra en la tercera obra, una acuarela que podíamos llamar “intimista” en la que el paisaje es una proyección de su alma. Desgraciadamente su obra más famosa es la cuarta fotografía. ¡Ojalá hubiese llegado a ser un buen pintor!. Así se hubiese apartado de la política.

Hitler 4

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Responses

  1. Esto lo voy a imprimir, si me lo permites; es muy bueno.

    Y para los que piensan que el arte tiene escaso valor práctico, aquí has mostrado la refutación. Un Hitler encerrado en su buhardilla de pintor, vendiendo sus obras, ganándose el favor de un mecenas judío… este mundo nuestro no existiría como lo conocemos.

  2. Adelante, Edgar. Es un honor para mí.

  3. Supongo que entre Karl May y Karl Marx tendría claro elegir al primero, aunque los dos fueran alemanes, creo que se vendían más las novelas de aventuras que los discursos sociales …

  4. Pues sí. Siempre ha ocurrido lo mismo. Pero nos indica el bagaje cultural de Adolfito

  5. se ve que tenés una idea muy vaga respecto a hitler, viejito te recomiendo leer el libro “hitler mi amigo de la juventud” para que veas que no son las cosas como pensabas, y otra cosa. y cuantas cosas más, pero se ve que solo lees bibliografía de la historia “oficial”, que por supuesto no es la verdadera porque “quien gana la guerra escribe la historia”
    Hitler era excelente pintor, por si no sabías pintaba en acuarelas por eso se ve así, encima de ignorante , idiota.

    aquí hay pinturas de hitler.
    http://es.metapedia.org/wiki/Adolf_Hitler

  6. En primer lugar, soy lo suficientemente mayorcito para poder elegir los libros que leo.
    En segundo lugar, lo de “ignorante” e “idiota” ya define a usted lo suficiente.
    En tercer lugar, gracias por decirme que Hitler pintaba acuarelas. ¿De quién cree que son las acuarelas que pongo en la entrada? ¿Quién es el ignorante e idiota?

  7. “se ve que tenés una idea muy vaga respecto a hitler”.

    Hay personas demasiado ocupadas imponiendo su punto de vista, como para darse el tiempo de leer y escuchar a los demás. Me pregunto, amigo Fernando, cuántos libros has leído sobre la Segunda Guerra, o sobre Adolf Hitler.

    Saludos cordiales.

  8. Sobre Hitler en plan biografías diez. Sobre la Segunda Guerra Mundial, 21.
    Saludos cordiales, Edgar. Nunca hay que perder la calma ni la educación.

  9. Tipico texto infantil para defenir a Hitler solo te falto decir que tenia cuernos y rabo y echaba fuego por la boca con el que seguro quemaba las abejas de su padre cuando era pequeño…

  10. Muy amable por su parte.Ojalá Hitler hubiese tenido cuernos y rabo, porque entonces sería un diablo y los diablos no existen. Desgraciadamente Hitler existió y sigue teniendo partidarios por lo que veo. Eso si que demuestra una mentalidad infantil. O enferma.

  11. Ya veo que saltan con aquello de “los vencedores escriben la historia” y una canción dice: “Entonces quiere decir que hay otra historia”.
    Por supuesto que hay hechos irrefutables. Si yo pongo una fotografía del bombardeo de la indefensa ciudad de Belgrado en 1941, y como la historia la escriben los vencedores, los alemanes ¿qué habrán escrito sobre ese bombardeo? Y si pongo la del bombardeo a Dresde y los vencedores fueron los aliado, ¿que cosa que hayan escrito me discutirá de la realidad de lo que pasó? Si Alemania hubiese ganado la guerra, hubiese escrito la historia como el vencedor. Ahora es un hecho que no se puede evitar. Pero los hechos y sucesos no se pueden ignorar. Por mas que el vencedor escriba la historia de los hechos siempre habrá quienes indaguemos concienzudamente hasta donde se nos permita o hasta donde nos permitan nuestras capacidades.
    En este post se ha hecho mención a una biografía de Hitler, en forma amena y no científicamente rigurosa. Se deslizan comentarios obvios de deseos de que el “Fűhrer”, mas bien se hubiese dedicado o le hubiesen permitido dedicarse a las bellas artes o a la arquitectura, que a dejar una obra póstuma macabra sobre la vida de millones.

  12. Revisado está.


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