Posteado por: fernando2008 | 8 septiembre 2009

La noche más divertida del año.

Pozuelo

¡Con lo bien que me encontraba yo en los cerros de Úbeda!. Pero el deber antes que el placer. Hoy tengo que glosar uno de los tres grandes hitos de la historia contemporánea, para lo cual no necesito la ayuda de Adso. Necesito la ayuda de Homero.

El primero es el asalto al Palacio de Invierno. Su frase más célebre. “¡No al Gobierno Provisional! ¡Todo el poder para los soviets!”.

Rusia

El segundo el asalto al cuartel Moncada. Su frase más célebre: “¡La Historia me absolverá!”.

Moncada

El tercero, desde el punto de vista cronológico, pero no en importancia, es el asalto a la comisaría de Pozuelo de Alarcón. Su frase más célebre: “¡Jo, tío. Ha sido la noche más divertida del año!”.

Entiendo los motivos del primer y del segundo asalto, pero no tengo muy claros los motivos del tercero. Acabar con el gobierno de Kerensky, acabar con la corrupción de Batista, puede hacer que un grupo de ciudadanos se jueguen la vida en un acto heroico. Pero que un grupo de ciudadanos asalte una comisaría para defender su derecho inalienable e imprescriptible de romperse la cabeza a botellazos, emborracharse, molestar a los vecinos, los cuales sí tienen que trabajar al día siguiente, quemar el mobiliario urbano y los coches policiales me parece, como mínimo, de dudosa justificación.

Pero justificaciones hay. La primera es la de que los jóvenes no tienen alternativas. Vale. Yo tampoco las tenía. No tenía música ni películas gratis, no tenía ni la información ni el entretenimiento de Internet, no tenía instalaciones deportivas públicas, sólo tenía un canal de televisión, no había bibliotecas ni centros culturales, no tenía viajes subvencionados, no tenía zonas acotadas para botellón, Y no se me ocurría asaltar comisarías.

Recuerdo una reunión en la que participé como representante de un Instituto de Educación Secundaria, con el alcalde y los miembros de una Asociación de Madres y Padres de Alumnos. El pobre alcalde explicaba que el ayuntamiento había hecho un esfuerzo y acondicionado un local con juegos, revistas y televisión, local que estaba abierto hasta la diez de la noche. Los padres replicaron que a las diez de la noche, sus hijos todavía no habían salido a divertirse. Yo tranquilicé al alcalde señalando que un chico que sale a las doce de la noche de su casa, no va a jugar al parchís o a leer revistas. En algún momento de la Historia, momento que confieso no he estudiado, se ha añadido a los derechos humanos uno nuevo: el derecho que tienen los jóvenes, no importa de qué edad, de estar toda la noche emborrachándose, rompiendo las cosas que todos pagamos con nuestros impuestos, y molestando a todos los carcas, los cuales pensamos que la noche se ha hecho para descansar y el día para trabajar. Y se atenta inconstitucionalmente contra ese derecho, poniendo la bebidas alcohólicas (todos sabemos que es un producto de primera necesidad) muy caras, y reprimiendo la creatividad juvenil para destrozar el mobiliario urbano.

La segunda justificación, la recojo literalmente de un periódico. “Deberíamos contar también con las versiones de los jóvenes que, sin nada que ver con la pelea original entre un grupo reducido de ellos, se encontraron con la inesperada orden conminatoria de apagar la música y terminar la fiesta a las tres de la mañana”. Por lo tanto, la brutal policía debía, con exquisita cortesía, ir uno por uno preguntando a los cinco mil ciudadanos si habían participado en alguna pelea y tomando nota de a qué hora deseaban los señores terminar la fiesta. Porque todos sabemos que el humo del tabaco es letal, por lo que se debe prohibir fumar en todos sitios. Pero emborracharse, pelearse, molestar a los vecinos y quemar cosas son, debemos reconocerlo, delicadas muestras de una juventud inquieta.

La tercera justificación es la de medidas desproporcionadas. A las doce treinta de la noche, la policía tuvo que intervenir, supongo que brutalmente, para llevar a un joven al hospital. Sus “coleguis” le había roto la cabeza de un botellazo. Como vieron que aquello era divertido se fue extendiendo ese simpático juego. Dado el poco sentido del humor que en todo momento manifestó la policía, intentaron que ésta participara también en la deliciosa broma, arreándole botellazos a los agentes.

Aquí quiero hacer un inciso. Recuerdo una frase del duque de Wellington, que explicaba que “si un centinela lleva en sus manos un fusil cargado, no es con el propósito de evitar que se meta las manos en los bolsillos”. Yo siempre he pensado que el policía es una agente de la autoridad, al que maldita gracia hace estar lejos de su casa de madrugada, y que si lleva armas no es porque a sus jefes no les guste verlos con las manos en los bolsillos. Pues no. Según la moderna sociología, el policía también es un “colegui”, que está en un plano de igualdad con los divertidos jóvenes y debe jugar al divertido juego de “A tapar la calle”. Si estos angelitos les intentan quemar el coche patrulla, deben sonreír. Si los angelitos no pueden quemar el coche deben indicarles que los asientos de los coches patrulla no son fáciles de incendiar. Y cuando asaltan una comisaría… no sé. ¿Quizás un calimocho de confraternización?.

La cuarta justificación, la del alcalde de Pozuelo, la de que eran personas de fuera, no se sostiene ni un segundo. Todo el mundo sabe que los extraterrestres son serios, formales y abstemios.

Bueno, el volver a escribir sobre la actualidad española ha despertado mi vena lírica. Aquí dejo una poesía para los padres de estos adolescentes.

Primero machacaron a los maestros,

pero a mí no me importó

porque yo no lo era

y además tienen manía a mi niño.

Luego atacaron a la policía

pero a mí no me importó

porque yo tampoco lo era

y además usaban medios desproporcionados.

Ahora me toca a mí,

pero ya es tarde.

No es un plagio de Bertold Brecht. Es una profecía.

Anuncios

Responses

  1. Y todavía los políticos no se han dado cuenta que la mejor inversión es la que se puede hacer en “educación”.

    Sin ella, queramos o no, nuestros hijos serán unos animales, en el más amplio sentido de la palabra y la sociedad, la nuestra, en realidad, tiene lo que se merece.

    Nos guste o no.

  2. Como siempre, Jomer, dices verdades más grandes que discotecas.

  3. Ayer por la noche estaba en Isla Cristina. De vuelta al hotel, pasamos junto al centro de salud. En la entrada se agolpaba la gente y había aparcado un coche de la guardia civil. Una vecina nos comentó que un chavalito había pegado a una chavalita. Mu rico.
    Como tú, yo tampoco tenía más alternativas que las que salieran de mi cabeza. Como estos chavales, bebía alcohol los fines de semana, pero nunca se me ocurrió liarme a botellazos con el de al lado ni atacar a la policía ni sentía una pasión desenfrenada hacia el matón de la clase.
    Cada vez entiendo menos.

  4. Te recomiendo que busques consolación en Boecio. Los bárbaros han llegado y lo peor es que están dentro del “limes”.

  5. Cuando los padres del pensamiento liberal, derechos humanos, Estado y ciudadanía se debatían con los tiranos no tenían en mente esto precisamente.

    ¿Existe solución? Seguro. ¿Tenemos la voluntad?
    Silencio.

  6. Yo, desde luego, no acabo de ver la solución. Es el egoísmo estúpido, irracional. “Mi hijo tiene derecho a hacer lo que le dé la gana. Pero los demás deben aguantarse. No tienen derecho a nada”. Veo padres muy afectados porque su hija ha sido violada y asesinada, pero no se han preocupado de enterarse dónde estaba su hija y con quién. ¿Alguien puede entender esto?


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: