Posteado por: fernando2008 | 5 julio 2009

Luis Racionero. La sonrisa de la Gioconda.

Gioconda

Esperaba encontrar en esta novela una de mis queridas novelas históricas, una novela sobre la vida de Leonardo da Vinci. Es eso, pero no es sólo eso. Es una pequeña obra maestra, porque Racionero hace suya la vida y los cuadernos de da Vinci y les insufla su propia vida, sus propias reflexiones. El resultado es magistral.

Por la fuerza de la costumbre, empecé a tomar notas del argumento de la novela. El nacimiento ilegítimo de Leonardo, sus estudios en Florencia con su maestro Verrocchio, al que le sirve de modelo para la estatua de David. Su juicio por homosexual, del cual sale bien librado gracias a la larga mano de Lucrecia Tornabuoni, la madre de Lorenzo el Magnífico. Vive el atentado contra los Médicis del que se salva Lorenzo, pero Julián muere, el entierro de Simonetta Vespucci, la sin par reina de la belleza florentina. De esta época el la anécdota de Brunelleschi el cual pone un huevo de pie, cascando levemente su cáscara. Cuando los espectadores le dicen que ellos también podrían haberlo hecho Brunelleschi, que no era nada sofisticado responde: “¡Claro! ¡Y también podríais hacer la cúpula si hubieseis visto mis maquetas”.

Lorenzo le enviará a Milán para regalar a Ludovico el Moro una lira con forma de cabeza de caballo. Leonardo se mete en el avispero de la corte de los Sforza. Allí conoce a su amante y aprendiz Gian Giacomo Caprotti da Oreno, al que llamará “Salai”, que en árabe significa “espíritu maligno”. Desde luego, Salai se merece con creces este epíteto.  Salai será su espíritu malo y es testigo de cómo Leonardo envenena al legítimo duque, inyectando arsénico en un melocotonero cuyas frutas cogía personalmente Gian Galeazzo Sforza. Como nadie sabe al día de hoy quien envenenó a Gian Galeazzo, Racionero se permite esa licencia. En Milán pinta “La Última Cena” con el fin de que fuese no sólo su obra maestra, sino la obra maestra de su época. Para ello incluso se aprende y copia chistes, que le servirán para hacer reír a sus modelos. “No hay otra fuente más infalible que la naturaleza, para inspirar el arte”.

El vendaval que sacude Italia con la llegada de los franceses, hace que Leonardo se marche a Venecia. De esta ciudad, Racionero nos deja una magistral descripción, así como de la personalidad de Giorgione.

De vuelta a la Florencia de Savonarola, encontramos una definición de la religión de Leonardo. “Leonardo es un panteísta hermético, que cree que el sol no se mueve, la sangre circula y Dios es mujer”.

En la vida de Leonardo, llena de figuras gigantescas, entra la más gigantesca de todas o, por lo menos, la que más impacto le produce. César Borgia. Leonardo olvida todos los prejuicios morales que tiene y secunda entusiásticamente las empresas del Valentino. En sus noches de campamento, dado que César apenas dormía, forma una tertulia con él y con Maquiavelo. De esa tertulia saldrá una magistral exposición de las artes que tienen las mujeres para dominar a los hombres. “Ellas ven, sienten y aciertan. Nosotros inducimos, deducimos, argumentamos y erramos”.

Tras la caída de César, vuelve a Florencia. Salai multiplica sus intrigas, ayudado ahora por dos españoles: Fernando Llanos y Yáñez de la Almedina. Estas intrigas, y la rivalidad con Miguel Ángel hace que Leonardo marche a Roma. Pero allí ya no es bien recibido. Se siente viejo y siente como el tiempo pasa a toda velocidad. “Cuando tienes cinco años, un año es la quinta parte de tu vida, y se te hace eterno. Cuando tienes cincuenta, es una cincuentava parte de tu vida, y se te hace cortísimo”. Acusado de brujería y reclamado por Francisco I, marcha hacia el crepúsculo de Amboise. Y allí sigue, o al menos allí sigue su tumba ya vacía.

Esta reseña no le hace justicia al libro. Ya he dicho que no es una mera novela histórica. Es una obra literaria en la que se engarzan magníficamente las palabras del propio Leonardo, como “El sentido común es el que juzga las cosas que le dan los otros sentidos.”.

Además, aparecen interpretaciones acertadas de sus obras. La Virgen de las Rocas, aparece como la Madre del Mundo, el eterno femenino que es el valle, y que nunca muere, porque recoge todas las aguas”. Malévolamente, el autor no habla jamás de la Gioconda, hasta que al final descubre que es el retrato de la madre de Leonardo, que murió de pena cuando supo por Salai que su hijo era un vulgar envenenador. Como licencia poética no está mal, y más si tenemos en cuenta que fue Salai el que recibió la Gioconda como herencia.

Para terminar, algo negativo. Cuando comienza a narrar su vida Leonardo dice que nació en 1452, el año de la caída de Constantinopla. Por eso, en la página 41 de mi libro, está este párrafo subrayado con el rojo que uso para corregir los exámenes de mis alumnos.

Nadie es perfecto.

VerrocchioDavid

David de Verrocchio, para el que sirvió de modelo un jovencísimo Leonardo da Vinci.

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Responses

  1. ¿Por qué no se podía dejar un comentario? ¿Qué pasa con el antisemitismo?

  2. ¡Perdón, perdón a todos! No sé que es lo que ha pasado que de repente no se podían dejar comentarios a mis entradas. Creo que ya he arreglado el desaguisado. El antisemitismo, un momento que lo están peinando. Estoy buscando un buitre, y en cuanto lo tenga escribiré.
    Perdón otra vez.

  3. No deberías leer esto… Es retorcidamente “maquiavélico”. Entra, mira y ya dirás qué te parece.

    http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf

    Mas sobre Maquiavelo y otros estrategas similares en
    http://www.personal.able.es/cm.perez/

  4. Carolus ¡identifícate!. No es lo mismo ser un Carlos I que un Carlos III. Y espero que no seas Carlos II el Hechizado

  5. Me identifico:
    http://www.personal.able.es/cm.perez/

    Saludos

  6. Pues bienvenido a esta bitácora

  7. me encanta tu bitacora!!
    has escuchado las nuevas investigaciones q ha realizado el Comité Nacional italiano, sobre la inspiracion de davinci para realizar la gioconda, al parecer y segun la valoracion de estas historias, ese comite ha dicho q se trata de su amante el Salai, los rasgos fisicos de la mona lisa se basan en este joven Gian Giacomo Caprotti y la florentina Lisa Gherardini.
    sera verdad? al menos es racional porque este joven se parece mucho a la gioconda ademas por algo se lo dejo como legado no?
    saludos.

  8. Creo que Salai tiene más los rasgos de los ángeles de Leonardo. Fíjate en La Virgen de las Rocas. La Gioconda es el retrato de Lisa Gherardini pero la genialidad de Leonardo se demuestra, entre otras cosas en la diferencia de expresión de los ojos y la boca.Haz la prueba. Tápale los ojos y mira. Luego tápale la boca. A ver que te parece.


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