Posteado por: fernando2008 | 17 junio 2009

La Educación.

educacion

A Carmen.

El padre empieza por interrogar a su hijo:

– ¿A dónde has ido?

– A ninguna parte.

– Si es verdad que no has ido a ninguna parte, ¿por qué te quedas aquí como un golfo sin hacer nada? Anda, vete a la escuela, recita tu lección; abre tu mochila, escribe en tu cuaderno. Cuando hayas terminado tu tarea y se la hayas enseñado a tu maestro, vuelve acá, sin rezagarte por la calle. ¿Has entendido bien lo que te he dicho?

– Sí. Si quieres, te lo repetiré.

– Pues ya puedes repetírmelo.

– Te lo voy a repetir.

– Di

– Ya te lo diré.

– Pues dilo ya.

– Tú me has dicho que fuera a la escuela, que recitase mi lección, que abriese la mochila y que escriba en mi cuaderno, Que cuando hubiese terminado mi tarea volviese para acá. He aquí lo que tú me has dicho.

El padre sigue con un largo monólogo: «Sé hombre, caramba. No pierdas el tiempo en el jardín público ni vagabundees por las calles. ¡Cuando vayas por la calle no mires a tu alrededor!.

¿Crees que llegarás al éxito, tú que te arrastras por los jardines públicos? Piensa en las generaciones de antaño, frecuenta la escuela y sacarás un gran provecho. Piensa en las generaciones de antaño, hijo mío, infórmate sobre ellas.

En mi vida no te he ordenado que trabajaras. Jamás te he hecho trabajar ni arar mi campo. Nunca te he impuse trabajos manuales. Jamás te he dicho: “Ve a trabajar para mí” Otros muchachos como tú mantienen a sus padres con su trabajo. Multiplican la cebada para su padre, le abastecen de cebada, de aceite y de lana. No obstante, tú sólo eres un hombre cuando quieres llevar la contra, pero comparado con ellos no tienes nada de hombre. Evidentemente, tú no trabajas como ellos … ; ellos son hijos de  padres que hacen trabajar a sus hijos, pero yo (…) no te hice trabajar como ellos.»

Obstinado contra quien estoy encolerizado…, ¿qué hombre hay que pueda estar encolerizado contra su propio hijo?.

De tu condiscípulo, de tu compañero de trabajo (…) tu no haces el menor caso; ¿por qué no lo tomas como ejemplo? Toma ejemplo de tu hermano mayor.

Y yo, noche y día me estoy torturando a causa de ti. Noche y día tú derrochas el tiempo en placeres”.

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Responses

  1. Siento que el texto está incompleto. ¿Es que el hijo no tiene más qué agregar?

    Alguna vez leí que el número de hijos, o que la familia en general, era vista en la antigüedad más como una célula económica. El número de hijos, los oficios que estos desempeñaban, la elección de la pareja al momento del matrimonio. Antes cada hijo era un trabajador más, por ello era bueno económicamente tener más hijos.

    Hoy, por el contrario, cada hijo representa un gasto en alimentación, casa, vestido, educación, diversión. En apenas un siglo, creo yo, cambió todo esto, y las familias tuvieron que adaptarse: menos procreación cada vez.

    Al mismo tiempo, la sociedad moderna alecciona a los menores en sus derechos pero no en sus obligaciones. Tienen derecho a la educación, pero la desperdician; tienen derecho a la alimentación, pero sólo desean chatarra; etc.

    “La principal tarea de los jóvenes consiste en escandalizar a sus mayores”, ¿quién lo dijo…? ¿Chesterton?

  2. Es que el texto tiene truco. Ya explicaré.


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