Posteado por: fernando2008 | 21 mayo 2009

Dejad que los niños se acerquen a Mí.

iglesia
Jesucristo nunca dijo que el Romano Pontífice fuera:
* Obispo de Roma.
* Vicario de Cristo.
* Sucesor del Príncipe de los Apóstoles.
* Príncipe de los Obispos.
* Pontífice Supremo de la Iglesia Universal.
* Primado de Italia.
* Arzobispo y Metropolitano de la Provincia Romana.
* Siervo de los Siervos de Dios, Servus Servorum Dei.
* Padre de los reyes.
* Pastor del Rebaño de Cristo.
* Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Tampoco diseñó su bonito escudo de armas. Pero estas cosas son buenas y deben creerse.

papa

Cardenales. Se distinguen por
* Una sotana
* Un capelo cardenalicio.
* Un birrete.
* Un anillo cardenalicio, que es distinto del de los obispos ordinarios.
Los cardenales cuando entran en alguna casa, según el protocolo son dueños de ella, siendo los verdaderos dueños sus invitados.
Cristo jamás habló de cardenales ni diseñó su bonito escudo de armas. Pero estas cosas son buenas y deben creerse.

Cardenal

Arzobispo.  Es un miembro perteneciente al orden episcopal cristiano, pero que goza de un estatus superior al de los “simples” obispos; generalmente están al frente de una diócesis particularmente importante, ya sea por su tamaño, su relevancia histórica o por ambas, llamada archidiócesis. Muchos arzobispos son también los metropolitanos de la provincia eclesiástica en la que se localiza su archidiócesis. Tienen el tratamiento de “Alteza”.
Cristo tampoco dijo nada de los arzobispos, ni diseñó su bonito escudo de armas. Pero estas cosas son buenas y deben creerse.

Arzobispo
Obispo. Tienen tratamiento de Ilustrísimo y reverendísimo monseñor Doctor En el trato ordinario, “Ilustrísima” o “monseñor”. Dirigiéndose a él por escrito “Ilustrísimo y Reverendísimo monseñor doctor, obispo de”. Sólo los obispos que tenían una Gran Cruz tenían tratamiento de Excelencia, pero por la costumbre italiana actualmente se trata a todos los obispos de Excelencia. En la firma ponen sólo el nombre y la sede. Esto no lo dijo Cristo, ni diseñó su bonito escudo de armas. Pero estas cosas son buenas y deben creerse.
Obispo
Sacerdotes. Se escogen entre varones solteros. Los sacerdotes católicos en general dedican su ministerio a la celebración de la Eucaristía, la administración de sacramentos (especialmente la Penitencia), predicación, vida de oración, visitas a enfermos y organización de obras de caridad en su ámbito (Parroquias, Capellanías, hospitales, universidades, etc.).
La Iglesia Católica considera el sacerdocio como una vocación o llamada de Dios. El candidato al sacerdocio ingresa en un seminario, institución educativa reservada a esta finalidad. Para ingresar en el seminario se suelen exigir los mismos requisitos que para acceder a estudios superiores en cada país. La formación en el seminario tiene una función de discernimiento vocacional (el candidato ha de comprobar durante los años de seminario si tiene verdadera vocación) y de formación académica y pastoral. El plan de estudios es distinto en cada país, pero suelen ser tres años de Filosofía y cuatro de Teología. Nada de esto lo dijo Cristo. Pero estas cosas son buenas y deben creerse.

Entonces ¿qué fue lo que realmente dijo Cristo: “El que acoge en mi nombre a un niño como éste, a mi me acoge. Al que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo tiraran al mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es inevitable que haya escándalos: pero ¡ay del hombre por el que venga el escándalo!. Si tu mano o tu pie son para ti ocasión de pecado, córtatelos y tíralos lejos de ti. Más te vale entrar en la vida eterna manco o cojo que con las dos manos o los dos pies ser arrojado al fuego eterno. Guardaos de despreciar a uno de estos pequeñuelos, porque yo os digo que sus ángeles en los cielos están continuamente en la presencia de mi Padre celestial”.
Textos: Wikipedia y Mateo 18, 5-10.

Anuncios

Responses

  1. Muy buena exposición.

    Jesucristo, si en realidad existió, jamás dijo nada de lo que se atribuye todo el clero y sus jerifaltes.

    En cuanto a los niños… La Irlanda católica que conocemos se derrumba por la contumaz pederastia de las sotanas, tan negras como sus almas.

    ¿Por qué la palabra pederastia está ligada, inevitablemente, a las sotanas?

    ¿Por qué toleran la vergüenza y el delito entre sus filas? (Me refiero a la iglesia católica)

  2. Está claro. A nosotros nos dáis poder, dinero, anillos, mitras, niños a los que sodomizar y torturar. Vosotros debéis practicar la castidad y la resignación. Los padres irlandeses, cargados de hijos porque los anticonceptivos son pecados, deben aguantarse con la pederastia de aquellos a los que han confiado sus hijos, y deben pagar con sus limosnas las penas a las que condenen a los clérigos. Matar una célula fecundada es pecado; sodomizar a un niño es sólo una debilidad que hay que tapar. Ningún juez ordena que el nombre de los pederastas quede en secreto, excepto en Irlanda, donde los Hermanos Cristianos han conseguido que los nombres de los criminales sean secretos. Eso sí; hay unas monjitas en Africa trabajando con los pobres. Y como las hay, todo lo demás debe ser perdonado.

  3. Existe una bella historia narrada por Anthony de Mello que va mas o menos así: un hombre llega a un pueblo primitivo y les enseña a hacer fuego. Pasan los años y el dato se transcribe en un libro; pasan más años y al final sólo queda el culto al libro y a los sacerdotes que custodian el libro. De hacer fuego mejor ni hablamos.

    Comprendo la necesidad de la organización y la jerarquía, pero cuando se nubla el propósito original, todo aquello pierde sentido.

    En cuanto al tema que comenta Jomer, acá en mi terruño tenemos también casos similares. En el último escándalo un miembro de la Conferencia Episcopal tuvo el descaro de decir que esos casos no alejan a los feligreses, que antes bien los acercan, al ver que sus sacerdotes son más humanos. Una barbaridad.

  4. Lo que está necesitando la jerarquía católica es una revolución, no una reforma. ¡Y también Justicia! Pero creo que es demasiado tarde ya. Teresa, Juan de la Cruz, Lutero, muchísimos otros lo intentaron y fracasaron. ¡Qué pena!

  5. Pues sí, es demasiado tarde. Hoy ya no se pueden mantener esas cosas en secreto. Y hay que dejarse de cuentos y aplicarles las palabras: “Por sus frutos los conoceréis”. Que así sea.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: