Posteado por: fernando2008 | 20 mayo 2009

El embudo nacional.

Pilar Miró

Cuando comencé a escribir esta bitácora, pensé dedicarla única y exclusivamente a que mis alumnos descargaran de ella los apuntes. Luego, tímidamente comencé a escribir y cada sección que creaba la creaba con miedo, pensando que tras dos o tres entradas se me iba a acabar la inspiración.

Ahora me pasa lo contrario: tengo comenzados artículos sobre el país vasco, la torre de Bujaco e incluso unas reflexiones sobre la creación literaria. Actualmente lo que me planteo es el no escribir más artículos de los precisos, no sobredimensionar una sección en detrimento de las otras y, sobre todo, no caer en la tentación de abrir nuevas secciones.

Pero siempre está Adso, con sus formas educadas y sus ojos brillantes pidiéndome que escriba sobre algo. Un inteligentísimo lector me dijo  en cierta ocasión “Adso somos nosotros”. Y así es. Adso es la personificación de los lectores, de lo que piensa la gente, expresado con educación. Por eso hablo con él cuando mis ideas y las suyas no coinciden. Es un método que se inventó hace mucho tiempo en Atenas.

Hoy le voy a dejar descansar y mientras hablaré de Pilar Miró y su historia, historia que seguí de cerca y que me indignó.

Pilar Miró fue una directora de cine que se dio a conocer ante el gran público con “El crimen de Cuenca”, película que no sólo era políticamente incorrecta sino que a mí me resultó desagradable.
Como era muy reservada acerca de su vida privada, sólo sabemos que era amiga de Felipe González y poco amiga del sector guerrista.

Nombrada Directora General de Cinematografía, intentó aumentar la calidad de las películas españolas disminuyendo la cantidad de las mismas, lo que tampoco le granjeó las simpatías del sector. La falta de simpatía personal y de simpatías políticas permitió a Luis Ramallo de Alianza Popular, partido que después será el Partido Popular, presentar en el juzgado la denuncia contra la realizadora de cine por un delito de malversación de fondos públicos. Se le acusaba de haberse comprado unos vestidos.

Pilar Miró defendió, abiertamente, en el Parlamento e incluso ante la Interventora General de Hacienda en televisión, su derecho a adquirir unos vestidos para utilizarlos en actos a los que asistió por razones de su cargo y dejarlos, después, en la guardarropía de Televisión Española.

El caso llegó a juicio en 1993 a pesar de la oposición de la Fiscalía que pedía el archivo. La Unión de Técnicos y Cuadros de RTVE se personó en la causa como acusación particular y pidió 14 años. El presidente de la mutualidad de trabajadores del ente público también reclamó una condena de 12 años de cárcel. Alguien dijo que la petición más parecía provocada por un delito de homicidio que por el de malversación.

Pilar Miró devolvió los casi 24.000 euros que se gastó en vestuario, y dejó que los tribunales resolvieran sin presiones. La campaña contra ella fue brutal por parte de Alianza Popular y los apoyos que recibió del PSOE fueron pocos y muy tibios. Al final, la directora de cine resultó absuelta y el propio Ramallo declaró en la vista: “No vi que Miró fuera consciente de que cometía delito”. Pilar Miró murió en 1997. Descanse en paz.

No, no voy a hacer comparaciones. Muchos de vosotros no recordáis nada de esto y no podéis haceros una idea del veneno que se soltó entonces. Además, flaco favor os haría haciendo yo lo mismo que se hizo en 1993. Leed, juzgad y después pensad por vuestra cuenta. Sólo os dejo como elemento de juicio la foto de Pilar Miró, esta entrada, y la trascripción de una frase dicha hoy por don Ricardo Costa, Secretario General del Partido Popular de Valencia: “Son fechas posteriores a los presuntos trajes que se imputan” (sic.)

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Responses

  1. Estos personajes del PP de la Comunidad Valenciana son ejemplos de cinismo y de una arrogancia extraordinarias.

    Como siempre, dos varas de medir y, como siempre, esta derechona rancia que se cree dueña de este cortijo que para ellos es España.

    Además, fijaros bien en las caras de los imputados:

    – El Tío Paco (Francisco Camps), que ahora es amigo íntimo del colectivo gitano, -manda huevos- con cara de estreñido porque le ha visto las orejas al lobo y no sabe cómo acabará esto. Bueno… sí lo sabe, acabará en nada pero lo que sí sabe es que ya es un “cadaver político”.

    – Ricardo Costa: Queriendo seguir las huellas de su hermano y que gracias a él, está donde está, pero el pobre, no tiene ni la mitad de neuronas que él. Se le nota principalmente en su forma de hablar. Es como si le faltara algún componente bucal o laríngeo o le sobrara, vaya Vd. a saber.

    – Víctor Campos: Un trepa con cara de mala leche y que encima, quiso engañar a todos diciendo que era abogado cuando Camps le nombró Conseller.

    ¿Abogado? Qué va, no se sabe si es bachiller. En lugar de callarse, dijo que era abogado y los suyos, conocedores de su magnífico currículum, se callaron y él, en lugar de estar orgulloso de acceder al cargo de Conseller sin tener estudios. mintió descaradamente.

    Sigo con Víctor Campos…

    A él, el PP le ha suspendido de militancia y sin embargo al Tío Paco y a Costa, no, habiendo hecho lo mismo. Misterios de la vida.

    Otra cosa: ¿Por qué la Fiscalía Anticorrupción no ha investigado cómo Víctor Campos puede tener la vivienda que tiene en la actualidad y que la habita desde que estuvo en el Consell? ¿Porque está puesta a nombre de su padre para tratar de evitar la curiosidad?

    El padre de Víctor Campos no tiene un poder económico suficiente para adquirir esa vivienda, en la Avenida Rey D. Jaime de Castellón (Avenida emblemática y cara de Castellón) construida, casualidades de la vida, por LUBASA (Luis Batalla).Gran piso diáfano que luego se remodeló y decoró a gusto de Victor Campos.

    Sigue la intriga… ¿Cómo se financió y quien lo adquirió en realidad aunque ahora esté a nombre de su padre?

    Pues eso, dos o más varas de medir. Sí señores.

    El Embudo nacional.

  2. ¡Atención! Alejandría abre su primera sucursal en el país valenciano a cargo de Jomer, investigador privado. ¡Cuenta más Jomer!

  3. La historia de Pilar Miró fue terrible y tremendamente injusta, y la memoria es flaca. No entiendo todavía por qué el PSOE la abandonó a su suerte. Creo que con su independencia y profesionalidad no les resultó cómoda en algun momento por lo que fuera.

  4. Para eso estamos los historiadores. Para ser la memoria crítica


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