Posteado por: fernando2008 | 28 febrero 2009

Mircea Eliade. El mito del eterno retorno.

En estos días, he hecho una relectura de uno de mis clásicos favoritos. Mircea Eliade, ya que él encarna al estudioso de los dos temas que más me interesan: la religión y la historia. Voy a compartir con vosotros las ideas fundamentales de esta obra.
Para él, la mentalidad arcaica se mueve por arquetipos y no acepta la historia. Los pueblos felices no tienen historia. Es un constante ciclo del eterno retorno que se renueva cada año como el de los dioses de la vegetación. En el momento que se cierra el ciclo el caos vuelve y pueden volver los muertos, como la luna, que es el primer muerto que resucita periódicamente. El mal se comprende como unas ascesis para mejorar el siguiente ciclo. Unos determinados días al comienzo del año nos indican como va a ser éste. También a comienzos del año está la ceremonia de expiación, en la que se lanza fuera del pueblo al chivo expiatorio o se expulsa a los demonios. Esto provoca el mito de la Edad de Oro y de las sucesivas edades separadas por cataclismos o diluvios. Platón es un exponente de esa concepción arcaica.
Los judíos establecen la Historia como un reflejo de la personalidad de Yahvé que castiga con el mal a los que se apartan de Él, pero al final la Historia terminará y el Mesías establecerá el reino eterno de la Edad de Oro.
El hombre antiguo se defendía de la Historia aboliéndola periódicamente gracias a la repetición de las cosmogonías o dándole un significado metahistórico: convirtiendo al personaje histórico en un héroe mítico y al acontecimiento histórico en categoría mítica. Se llegará a decir que Gengis Khan era el nuevo David que iba a realizar las profecías de Ezequiel.
Para los cristianos, la Historia es lineal, una línea que va desde la caída a la Redención que es un hecho único que se da una vez por todas y para todos. Sin embargo la idea de lineal de la Creación, caída, Redención y fin del mundo está atravesada por fenómenos cíclicos como la influencia de los astros en la vida.
En la Edad Moderna y la Ilustración, la teoría de la Historia es la del proceso infinito, aunque en la actualidad en la economía se vuelve otra vez a la idea de ciclos y la idea de la destrucción del universo y la creación de otro nuevo.
Para el marxismo, la Edad de Oro está al final, no al principio de la historia.
Por último, Eliade nos da una explicación de los horrores históricos. Éstos se soportaron como castigos de Dios y como anuncios de una nueva era. Para superar el terror a la historia está la fe que hace al hombre todopoderoso y le permite participar en la creación de una manera ontológica (Si tenéis fe podéis decir al monte que se eche al mar). El hombre tiene libertad que le concede autonomía en un mundo regido por leyes y la certeza de que las tragedias históricas tienen un sentido, aunque no sea evidente para los hombres.
Termino. Y termino con una idea bastante menos confortable que la del mito del eterno retorno. El progreso es la caída que implica el abandono del paraíso de los arquetipos. Si quieres progresar, debes darte cuenta de que estás sólo en el mundo. Así que ¡espabila!.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: