Posteado por: fernando2008 | 12 julio 2008

Bienvenida

Hola navegante. Ignoro qué vientos del ciberespacio te han traído a esta página.

Pero sé bienvenido.

¿De qué voy a hablar? De lo que me llame la atención y me haga reflexionar.

Fiódor Dostoievski.

 

 “Un intelectual es aquella persona para la cual los problemas políticos son, ante todo, problemas morales”.

Max Aub.

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Posteado por: fernando2008 | 19 septiembre 2019

Arturo Pérez-Reverte. Sidi.

Hay historias las cuales están pidiendo a gritos una pluma que las dé a conocer. Y hay plumas pintiparadas para determinadas historias. La figura del Cid Campeador siempre ha necesitado muchas plumas para que la den a conocer en todos sus aspectos. Y, a mi juicio, la pluma de Pérez-Reverte es, en la actualidad, una de las más adecuadas para tratar la figura del héroe de Vivar.

El Cid de Pérez-Reverte es un hombre de frontera, poco dado a la grandilocuencia, a vivir situaciones de relumbrón (no le apetecía nada la jura de Santa Gadea, pero no le quedó más remedio que hacerla, porque ningún otro se atrevía). Una persona de pocas palabras, que come, duerme y huele como sus soldados, que vela siempre por ellos, los conoce a todos y sabe que todos le seguirían hasta la mismísima boca del infierno. Hombre de conversación corta, mirada larga y una inteligencia y un valor a toda prueba. Cuando uno de sus mesnaderos le dice que él es una leyenda, contesta reflexivamente: “Las leyendas solo sobreviven vistas desde lejos”. Y él siempre va, estribo contra estribo, con sus soldados.

He leído muchas cosas sobre Rodrigo Díaz de Vivar. Incluso una novela de Sebastián Roa donde un monje se inventa la historia de Rodrigo para dar ánimos a los castellanos tras la derrota de Alarcos. Cada escritor pone siempre algo de sí mismo en sus personajes. Y Pérez-Reverte, un hombre que conoce el horror de la guerra de primera mano hace del Cid un guerrero taciturno, fatalista y con un tremendo sentido común. No puedo resistirme a la tentación de copiar un párrafo de la novela.

El truco del oficio de las armas es pensar que ya estás muerto. Así acudes a la cita ligero de espíritu y de equipaje, con menos inquietudes y con más oportunidades que Dios, amigo de llevar la contraria, te lo aplace”.

 Hace mucho tiempo, leí en la novela “Las sandalias del pescador” una escena impactante. Kiril Lakota, “el papa de las estepas” se encuentra con una persona que acaba de fallecer. Cuando comienza a rezar por ella, le dicen que es judío. Cirilo I, se pone el sombrero, reza el “kadish”, y explica a sus asombrados acompañantes que una oración, es siempre una oración. Pues bien, en esta novela El Cid reza por los caídos musulmanes unas suras del Corán con total dominio del idioma. También en este caso, una oración es una oración.

La historia de esta novela no es muy larga. La persecución de un destacamento de moros que va de razzia por tierras cristianas, y su alianza con el rey musulmán de Zaragoza, que le obliga a luchar contra el rey musulmán de Lérida y el conde Berenguer Ramón de Barcelona. El final es como se podía esperar. Rodrigo vence al “Caín de Cataluña” (que había asesinado a su hermano gemelo) y oye como el conde le dice que dentro de algunos años nadie se acordará del Cid, comentario que el de Vivar se lo toma con una imperturbabilidad hermana de la imperturbabilidad y fatalismo del capitán Alatriste. Repito que cada autor pone mucho de sí en sus personajes.

Creo haber leído todos los libros de Pérez-Reverte. Y en varias ocasiones le critiqué el que supiese organizar una buena historia, pero no supiera terminarla bien. Por ejemplo “El asedio”. Esta vez ha creado la historia, ha abarcado lo suficiente para que no se le fuese de las manos y la ha sabido terminar con toda maestría. No es toda la historia del Cid, pero es un buen botón de muestra de la biografía de aquel hombre que “no tenía hambre de gloria, solo hambre y que mataba para no morir”. Un hombre cuya tumba visité con toda mi admiración.

 

 

 

Posteado por: fernando2008 | 28 agosto 2019

Visitando Maltravieso por última vez.

 

Ayer visité el interior de la cueva de Maltravieso por tercera y última vez. No hay nada macabro en esta afirmación. El reglamento establece que las personas de setenta años o más no podrán visitarla, y debo decir que comprendo este requisito. Pese a la amabilidad, que bien puede calificarse de cariño, de las guías, y la alegre camaradería de mis compañeros de expedición, lo pasé francamente mal, y salí de la cueva empapado en sudor, y con mis cervicales pidiendo a gritos un masaje. No es una visita para viejos, y ayer me di cuenta, por fin, que yo ya lo soy.

Maltravieso puede considerarse como una metáfora de todo Cáceres. Un yacimiento arqueológico valiosísimo, al que las autoridades y fuerzas vivas cacereñas no hicieron el más mínimo caso, que tuvo que ser puesto en valor por un particular, don Carlos Callejo Serrano, el cual trajo, poco menos que a rastras, a las grandes figuras de la Prehistoria española para que certificaran la importancia de la cueva, y a la que no se le dio al principio mucha importancia. Recuerdo mi primera visita: no había vallas ni puertas, y sí muchos restos de hogueras y botellones. De la segunda, ya con una ruta marcada y con luces y arqueólogos trabajando en ella, recuerdo la anécdota de la moto. ¡De la parte más profunda de la cueva a 120 m de la entrada se sacaron restos de una moto! Con lo que me costó arrastrarme por la trinchera, o “camino de Almagro” no me imagino cómo pudieron llevar a la pobre moto al final de la cueva. Ni mucho menos, los motivos para hacerlo.

 

¿Qué significa Maltravieso? Pues que nuestros libros de Prehistoria están ya superados. No podemos hablar de la división del arte prehistórico en franco-cantábrico y levantino. Tenemos que hacer sitio a Maltravieso, el Conejar y Santa Ana. Y lo que salga. Porque parece que va a salir más.

Tampoco podemos datar definitivamente los hallazgos. Cuando comencé a explicar Maltravieso, se databa en el 500000 aC. Ya vamos por el 800000 aC y subiendo. Podemos decir que desde hace casi un millón de años el calerizo de Cáceres está habitado. Estas cifras deben hacer palidecer de envidia a las ciudades trimilenarias y bimilenarias que con tanto orgullo lo pregonan a los cuatro vientos.

Pero hay más. La suerte siempre ha sido más generosa con Cáceres que tus habitantes. Sabemos que existe un método de datación, el carbono 14, que puede datar la materia orgánica desde el 20000 aC. hasta el 1950, fecha en la que la era atómica trastocó los niveles normales de la radiación. Cuando se aplicó ese medidor a las pinturas de Maltravieso, dieron 20000 años. No podían dar más.

Sin embargo, se ha descubierto un método de datación, no ya de la materia orgánica, sino de las calizas. Y estudiando las calizas de Maltravieso vemos que hay una capa inferior, del 70000 aC, unas pinturas, y una capa superior de caliza formada en el 60000. Lo que nos lleva a la conclusión de que las pinturas se hicieron en el 65000 aC.

Este descubrimiento nos lleva a otro más asombroso. Si el Homo sapiens sapiens, la especie más evolucionada, la más alta, la más fuerte, la más inteligente, en fin, nosotros, es la única que hace arte, y llegó a España en el 22000 aC. ¿cómo había manifestaciones artísticas en Cáceres 40000 años antes de que llegasen? ¿Es posible que nos hayamos adelantado alguna vez en algo?

Para terminar: o el calerizo de Cáceres fue poblado por el Homo sapiens sapiens 40000 años antes que el resto de Europa del sur, o el Homo sapiens neanderthalensis cacereño era tan listo que practicaba ya el arte en la cueva de Maltravieso.

Hagan sus apuestas.

Posteado por: fernando2008 | 2 agosto 2019

María del Carmen Hinojal. Zoé en el laberinto del Minotauro.

 

Tras un largo tiempo cerrada, abro de nuevo mi bitácora para hacer la reseña de un libro que bien lo merece. Hoy, no me precio de ser objetivo. Si un alumno es hijo espiritual de su profesor, este libro es mi nieto, pues tuve la suerte de enseñar Historia a su autora, María del Carmen Hinojal. Y veo con satisfacción que ella ha aprovechado mis lecciones.

“Zoé en el laberinto del Minotauro” no es propiamente una novela histórica. Es una novela de fantasía, construida sobre retazos de la historia de Filipo de Macedonia, la de Minos, rey de Creta, y algunas escenas de caravanas propias de “Las mil y una noche”. Pero todas unidas magistralmente por la aguja del relato de la autora. Por los lugares donde se desarrolla la acción, me ha hecho recordar “Sinuhé el egipcio” de Mika Waltari.

Es una agradable novela de espada, amor y brujería, con un final feliz, dentro de la felicidad que cabe en estos relatos. Amores desdeñados, princesas malísimas y amantes madres adoptivas que superan todas las penalidades para ser siempre fieles a sus hijas. Todo mezclado con mucha fantasía, la fantasía que llegará a hacer bueno y generoso al mismísimo Minotauro, y condena a la princesa mala a tomar el sitio de Caronte.

Pero, además de la fantasía, me ha gustado el lenguaje que Mari Carmen maneja. No es muy corriente que una escritora novel use la lengua con tal maestría. No sobra ningún adjetivo, ni falta ninguna perífrasis. Si bien ésta es una primera novela, se nota que la autora tiene más obras en su cajón, ya que su buen hacer indica una gran práctica.

Querida Mari Carmen, me enorgullece mucho haber leído esta magnífica novela tuya, y me enorgullece no menos volver a ponerte otro sobresaliente.

Sobresaliente completamente merecido ¡por Zeus! Un abrazo.

Posteado por: fernando2008 | 4 febrero 2019

Allende, Maduro y el diablo.

– Maestro ¿te puedo hacer preguntas ya?

– Sí, Adso. Has sido un buen amigo dejándome en paz en este año tan doloroso. Puedes volver a hacerme preguntas.

– Muchas gracias, me alegro que estés recuperado. Hoy quisiera preguntarte, ya lo habrás adivinado, por Venezuela.

– ¡Difícil tema donde los haya! Adelante.

– No, sencillamente quisiera conocer tu opinión sobre lo que está pasando. Sé que tu opinión es fundada, lógica y que no se basa en bulos ni mentiras.

– Mi opinión sobre asunto, Adso, se basa en el refrán de que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

– Otra vez tus cabriolas mentales, maestro. ¿Qué tiene que ver eso con lo que te pregunto?

– Tiene que ver que, por una vez, te voy a contestar con mi memoria, no con mis estudios de Historia.

– Adelante.

– Salvador Allende fue un socialista, como Maduro, que fue elegido presidente de Chile en unas elecciones impecablemente democráticas, como Maduro.

– Ya, pero Chile no es Venezuela.

– No te creas. Chile y Venezuela tienen mucho en común. Chile era el primer productor de cobre, en un momento en que la I.T.T. necesitaba ese metal para el desarrollo de la telefonía. Y Venezuela es el país que más reservas de petróleo tiene, en un momento en el que todos necesitamos el petróleo. Por lo que la Venezuela del 2019 es idéntica al Chile de 1970.

– Si tú lo dices…

– Lo digo. Inmediatamente que Allende subió al poder, EE.UU. inició una campaña de desprestigio contra él. Recuerdo todavía las noticias del yate de Allende.

– ¿Qué pasaba en ese yate?

– Pues de todo, y nada bueno. Grandes orgías de sexo, drogas y alcohol. Las noticias corrieron por el mundo y todos los periódicos se hicieron eco de ellas. Hasta que Allende se cansó.

– ¿Y dejó de hacer orgías?

– Mucho mejor. Ordenó que su yate se pusiese en una fuente de Santiago.

– ¿Un yate en una fuente?

– Sí. Y no solo el yate. Ordenó que los dos remos también se pusiesen en la fuente.

– ¿Un yate con dos remos que cabe en una fuente?

– Efectivamente. El yate, todos lo vieron, era una barca con dos remos.

– ¡Absurdo! ¡Ahí no se podían hacer orgías!

– Ya. Pero nadie pidió disculpas. Y se comenzó otra campaña. El monstruo de Allende decidió que todos los niños de Chile tuviesen asegurado el suministro de leche, suministro pagado por el estado.

– ¿Y eso es malo?

– Horrible. ¡Se atentaba contra el libre comercio! ¡Se intentaba manipular a los niños y, por ende, a los padres para que le votaran! Según las reglas de la libertad, los niños que tuviesen sus padres dinero, podrían tomar leche. Los que no, no debían tomarla. ¡Libertad!

– Bueno, vale. Ya me he hecho una idea. ¿Y qué pasó?

– Pues pasó lo que tenía que pasar. El general Pinochet, con el apoyo de la CIA, dio un golpe de estado, Allende murió luchando en el palacio presidencial y la paz y la libertad volvieron a Chile.

– Te recuerdo, fray Guillermo, que eso de la paz y la libertad no fue así.

– Te recuerdo Amanda.

– ¿Quién es Amanda?

– Nadie. Eres demasiado joven para recordar a Víctor Jara y a sus compañeros de cautiverio en el estadio de Santiago.

– Bueno, pero no te he preguntado por Chile. Te he preguntado por Venezuela.

– ¿Qué más da?

– ¿Estás seguro que es igual?

­– Lo será. Las cosas irán cada vez peor en Venezuela, se producirá un golpe, Maduro morirá en el palacio de Miraflores, y habrá paz, tranquilidad, libertad y democracia en Venezuela. Todos se sentirán contentos en su país, menos uno.

– ¿Quién no se sentirá contento en su nuevo país?

– El petróleo, que dejará de ser venezolano y pasará a ser estadounidense.

– ¿Y el pueblo estará contento?

– El pueblo venezolano estará tan contento en 2019 como lo estuvo el pueblo chileno en 1973. Pero ¿a quién le importa el pueblo?

– Pero no me negarás que Maduro es un dictador y una mala persona.

– ¿Comparado con quién? ¿Con el príncipe heredero de Arabia Saudí, por ejemplo?

– Vaya un ejemplo que pones.

– Pongo el ejemplo de un político muy amigo de España y al que nadie critica aquí.

– Pero Maduro reprime a su pueblo.

– Sí. Gracias a las armas y municiones que le vendió el gobierno de Rajoy.

– Dejémoslo. Veo que auguras un negro porvenir para Venezuela.

– Fíjate lo que has dicho: “augurar”. Según el diccionario “Augurar: Anunciar un hecho futuro por simple intuición o por conjeturas a partir de ciertos indicios”.

– ¿Y no es cierto?

– No. República Dominicana, Chile, Panamá, Afganistán, Irak, Libia, Siria. Son demasiado indicios ¿no te parece?

– Vamos, que Estado Unidos es para ti el Eje del Mal.

– No, porque el Eje del Mal no existe. No hay un lóbrego sótano donde unos enmascarados deciden el destino del mundo.

– ¿Entonces?

– El destino del mundo se decide en los consejos de administración de las grandes multinacionales. Ni siquiera Trump lo decide.

– Eso sí que me parece difícil de creer.

– Apelemos a mi memoria una vez más. ¿Cuál es el país que ha tenido la guerra más larga y sangrienta con los Estados Unidos?

–  Vietnam, sin lugar a dudas. Además, Estados Unidos la perdió.

– ¿Y cómo están ahora las relaciones entre Estados Unidos y Vietnam?

– Están bien. Son unas relaciones diplomáticas cordiales.

– ¿Mejor que las de Estados Unidos y Cuba?

– Muchísimo mejor. Las relaciones con Cuba son muy tirantes.

– Pero Cuba nunca estuvo en guerra con los Estados Unidos.

– Ya, pero cuando Fidel Castro tomó el poder, nacionalizó las empresas norteamericanas y desde entonces están enfrentados.

– ¿Lo comprendes ahora? 58.000 muertos estadounidenses se pueden perdonar y olvidar, y las relaciones diplomáticas pueden volver a ser normales. Pero que se nacionalicen empresas eso, el verdadero Eje del Mal, no lo perdonará jamás.

 

 

Posteado por: fernando2008 | 25 noviembre 2018

Sapiens. Yuval Noah Harari. (Y II)

IV.- REVOLUCIÓN CIENTÍFICA.

14º.- El descubrimiento de la ignorancia.

Según la tradición premoderna del cristianismo, islamismo y budismo, todo lo que era importante conocer del mundo, estaba ya conocido. “No hay nada nuevo bajo el sol” (Eclesiastés). Los científicos afirman que no hay una teoría cien por cien cierta. En consecuencia, la verdad es una prueba inadecuada para el conocimiento. La prueba real es la utilidad. Y la ciencia no es totalmente cierta, pero es útil

Las religiones piensan que un día aparecerá el Mesías y acabará con las guerras, el hambre y la muerte misma. Pero la idea de que la humanidad podrá hacer eso mismo descubriendo nuevos conocimientos, era peor que ridícula: era arrogancia.

En un principio, la ciencia no estaba subvencionada, pero pronto comenzará el dinero a fluir hacia ella porque alguien creyó que los estudios científicos podían ayudar a alcanzar algunos objetivos políticos, económicos o religiosos. La ideología justificará los costes de la investigación.

15º.- El matrimonio de la ciencia y el imperio.

Europa conquista el mundo gracias a la ciencia moderna y al capitalismo. Colón era un hombre medieval: creía conocer todo el mundo. Pero entre 1502 y 1504 aparecen dos textos, atribuidos a Américo Vespucio, diciendo que las nuevas tierras no era islas de Asia, sino un nuevo continente desconocido por la Escrituras y los geógrafos clásicos. La llegada de los españoles a América fue muy parecida a una invasión extraterrestre. Ni el Islam, ni India, ni China, habían enviado una expedición semejante.

Para los europeos, construir un imperio era un proyecto científico. Los oficiales ingleses que llegaban a la India tenían que pasar tres años estudiando derecho, idiomas, culturas indígenas y matemáticas. Por eso 5.000 funcionarios británicos y 70.000 soldados dominarán a 300 millones de indios.

16º.- El credo capitalista.

Toda la economía moderna es un fraude. A los bancos se les permite prestar diez dólares por cada dólar que posea realmente, y el 90% del dinero que existe, no está cubierto por monedas y billetes reales.

Además, el crédito se basa en la suposición de que nuestros recursos futuros serán más abundantes que nuestros recursos actuales, a diferencia del mundo premoderno en el que se creía que el futuro sería peor o, en el mejor de los casos, muy parecido. Por eso los préstamos eran pequeños, a corto plazo y con intereses elevados.

La idea del progreso hizo confiar en el futuro y esa confianza creó crédito, y el crédito produjo un crecimiento económico real, que aumentó la confianza en el futuro y generó más crédito. La codicia pasó a ser buena, pues al hacerme rico yo, beneficio a todos. Pero el crecimiento económico perpetuo va en contra de las leyes del universo y, para subsanar esto, el progreso debe crear industrias totalmente nuevas cuyos beneficios respalden ese dinero de mentirijillas.

Sin embargo, la confianza en el futuro se ve amenazada constantemente por ladrones y charlatanes. Ademas, el capitalismo no puede garantizar que los beneficios se obtengan de manera justa y se distribuyan también de manera justa, por lo que el crecimiento, sin estar regido por la ética, nos conducirá a la catástrofe.

17º.- La verdad de la industria.

No hay límites a la energía que tenemos a nuestra disposición. La economía capitalista debe aumentar constantemente la producción si quiere sobrevivir. Pero alguien tiene que consumir estos productos.

Si en la época premoderna lo bueno era la frugalidad, ahora la nueva ética promete el paraíso a condición de que los ricos sean cada vez más ricos y avariciosos y pasen su tiempo haciendo cada vez más dinero, y las masas compren cada vez más.

18º.- Una revolución permanente.

Dentro de 65 millones de años, unas ratas inteligentes contemplarán agradecidas la destrucción que la humanidad provocó.

Antes, la familia y la comunidad se encargaban de la salud, la educación y la protección social. Pero el estado empleó su naciente poder para debilitar los lazos tradicionales de la familia y la comunidad, porque en los individuos alienados puede intervenir con más facilidad que en los individuos de familias y comunidades fuertes.

La nación es la comunidad imaginada por el estado, que será nada más que una tribu de consumidores.

El estado actual casi ha acabado con las guerras de conquista. Desde 1945 ningún país independiente reconocido por la O.N.U. ha sido conquistado y borrado del mapa. Pero no es por la bondad del estado por lo que ocurre esto, sino porque las guerras son muy caras y las armas nucleares convierten la guerra en un suicidio colectivo. Además, la paz da buenos dividendos.

19º.- Y vivieron felices por siempre jamás.

Los campesinos neolíticos vivían peor que los cazadores recolectores, y los ciudadanos del siglo XXI han acabado con la mayoría de las especies y con el equilibrio ecológico sin encontrar la felicidad. Porque la felicidad es un bienestar subjetivo, el estar contento con lo que se tiene, que es más importante que obtener más de lo que se desea. No está determinada por parámetros externos como el salario, sino por un complejo sistema de nervios, neuronas, sinapsis y sustancias bioquímicas como la dopamina.

Filosofías y religiones buscan el sentido de la vida humana pero según el punto de vista científico, la vida humana no tiene ningún sentido.

20º.- El final del homo sapiens.

El homo sapiens no fue diseñado por un creador inteligente. Evoluciona de microorganismos que no tienen conciencia, ni objetivo, ni capacidad de planificar por adelantado.

Actualmente intentamos sustituir la selección natural por la ingeniería biológica, pero la ingeniería biológica la llevamos practicando con nosotros mismos, con los animales y las plantas, desde hace mucho tiempo.

La creación se produjo hace 4.000 millones de años en la singularidad, momento en el que ni el tiempo ni las leyes de la física existían, y la vida irrumpió en el reino inorgánico.

Ahora los ciborgs y los programas informáticos conducirán pronto a la sustitución del homo sapiens por otra cosa distinta, tanto en lo físico como en lo emocional y cognitivo. La pregunta es ¿en qué deseamos convertirnos?.

EPÍLOGO.

Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con ese poder.

Pero del uso de ese poder se hablará en el siguiente libro Homo Deus: Breve historia del mañana.

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